Una niña de dos años recibe la vacuna contra la gripe en un dispensario móvil de Loreto, Perú. Foto: UNICEF/U.S. CDC/Florence Gou

El Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) ha pedido a los Estados que renuncien a los derechos de propiedad intelectual sobre las protecciones, vacunas, tratamientos o tecnologías sanitarias contra la pandemia COVID-19 para respetar plenamente los derechos humanos.

En una decisión adoptada en el marco de sus procedimientos de alerta temprana y acción urgente, el Comité expresó su preocupación por el hecho de que «el COVID-19 sigue siendo un grave problema de salud pública con efectos negativos devastadores que están recayendo de forma desproporcionada en personas y grupos vulnerables a la discriminación racial, en particular las personas de ascendencia africana o asiática, las minorías étnicas, las comunidades romaníes y los pueblos indígenas«.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, sólo el 32% de la población mundial ha recibido al menos una dosis de refuerzo o adicional de la vacuna. Sin embargo, en países en desarrollo como Gabón, Papúa Nueva Guinea, Burundi y Madagascar, la proporción es inferior al 1%.

Patentes y desigualdad

«Los actuales problemas de desigualdad pueden mitigarse significativamente compartiendo el acceso a los derechos de propiedad intelectual de las patentes de vacunas, tratamientos y tecnologías relacionadas que preservan la vida, y que actualmente están reservados a unos pocos países del Norte Global», afirma el Comité en su informe.

También subraya que la persistente negativa a aceptar una exención del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC) «suscita preocupación en relación con las obligaciones de los Estados parte en virtud de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la obligación de garantizar la no discriminación».

El Comité insta a los Estados «a dar prioridad a los problemas de derechos humanos y a incorporar garantías estrictas de derechos humanos, incluido un mecanismo que comprometa a los gobiernos a suspender los derechos de propiedad intelectual en una crisis sanitaria». Ese mecanismo debería estar recogido en el proyecto de acuerdo sobre prevención, preparación y respuesta ante pandemias que se está negociando actualmente en la Organización Mundial de la Salud.

Por otro lado, pide a los Estados que «proporcionen recursos para que los Estados más pobres puedan satisfacer las capacidades médicas básicas que ahora se espera que tengan en virtud del Reglamento Sanitario Internacional y para que las vacunas, los medicamentos pertinentes y otros equipos y suministros necesarios estén a disposición de todos».

Los procedimientos de alerta temprana y acción urgente del Comité, en virtud de la Convención, tienen como objetivo principal examinar las situaciones que podrían degenerar en conflictos, con el fin de tomar las medidas preventivas adecuadas para evitar violaciones de los derechos humanos a gran escala.

La decisión del Comité cuenta con el apoyo de la relatora especial de las Naciones Unidas sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, Ashwini K.P.

La OMS recibe los avances del CSIC sobre la vacuna COVID-19 

Por lo que respecta a España, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, ha puesto a disposición de los países en vías de desarrollo su prototipo de vacuna covid-19 basada en el virus vaccinia MVA como vector. La institución ha firmado un acuerdo con la organización de salud pública Medicines Patent Pool (MPP), respaldada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y bajo supervisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que facilitará que esta tecnología avance a ensayos clínicos y llegue a los países más necesitados. Tras los test serológicos de covid-19, es la segunda vez que el CSIC cede una tecnología a través de la iniciativa COVID-19 Technology Access Pool (C-TAP) de la OMS para facilitar al acceso igualitario a tecnologías sanitarias de covid-19.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí