UNICEF

Desde que comenzara la invasión Rusia a Ucrania, 2,7 de refugiados han salido del país en busca de seguridad y protección. Cientos de miles de ellos son niños. Entre los que huyen, muchos no están acompañados o han sido separados de sus padres o familiares.

Los niños sin el cuidado de sus padres corren un mayor riesgo de violencia, abuso y explotación. Cuando estos niños son trasladados a través de las fronteras, los riesgos se multiplican. El riesgo de trata también aumenta en situaciones de emergencia.

UNICEF y ACNUR han instado a todos los países vecinos y afectados a garantizar la identificación y el registro inmediatos de los niños no acompañados y separados que huyen de Ucrania, después de permitirles el acceso a su territorio.

Los estados -afirman- «deben ofrecer espacios seguros para los niños y las familias inmediatamente después de los cruces fronterizos y vincularlos con los sistemas nacionales de protección infantil. La emergencia actual también requiere ampliar los preparativos para la atención de emergencia con cuidadores seleccionados, así como la de otros servicios críticos para la protección de los niños, incluidos los destinados a combatir la violencia de género, o los relacionados con los mecanismos de localización y reunificación familiar.

Para los niños que han sido desplazados a través de las fronteras sin sus familias, el acogimiento temporal u otro tipo de cuidado basado en la comunidad a través de un sistema gubernamental ofrece una protección clave. La adopción no debe ocurrir durante o inmediatamente después de las emergencias. Se debe hacer todo lo posible para reunir a los niños con sus familias cuando sea posible, si dicha reunificación es en su mejor interés.

Niños con otras capacidades

Cerca de 100.000 niños, la mitad de ellos con discapacidades, viven en instituciones o internados en Ucrania. Muchos de estos niños tienen parientes vivos o tutores legales. Hemos recibido informes de instituciones que buscan trasladar a los niños a un lugar seguro en países vecinos o más allá de sus fronteras. Si bien se reconoce que, en circunstancias específicas, las evacuaciones humanitarias pueden salvar vidas y los esfuerzos para llevar a los niños a un lugar seguro son bienvenidos, es fundamental que se tomen medidas especiales por el interés de los niños y que se cuente con el consentimiento de sus padres o de las personas responsables de su cuidado. En ningún caso se deberá separar a las familias como consecuencia de movimientos de reubicación o evacuación.

Aquellos legalmente responsables de los niños en instituciones en Ucrania deben asegurarse de que las evacuaciones se realicen de acuerdo con las instrucciones de las autoridades nacionales. Los traslados deben informarse a las autoridades competentes en Ucrania y en los países vecinos inmediatamente después de cruzar la frontera y, en la medida de lo posible, los niños deben ser evacuados con sus documentos de identificación y expedientes.

Hacia una crisis infantil

La escalada del conflicto en Ucrania plantea una amenaza inmediata y creciente para la vida y el bienestar de los 7,5 millones de niños del país. Los combates se acercan a la población civil. Cientos de casas han sido dañadas o destruidas. Los daños a la infraestructura civil han dejado a cientos de miles de personas sin agua potable o electricidad. Por ahora, la prioridad es la seguridad y atender necesidades urgentes. Pero los conflictos armados de esta escala sólo pueden provocar la muerte de niños, lo que en el caso de Ucrania se convertirá rápidamente en una crisis infantil.

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