Imágenes captadas en un vuelo reciente revelan la existencia de ganadería a gran escala dentro del territorio piripikura, lo que supone una flagrante violación de la nueva Ordenanza de Protección Territorial. © Rogério Assis/ISA

Nuevas fotos aéreas en Brasil revelan que la tierra de uno de los pueblos indígenas no contactados más vulnerables del mundo está siendo invadida y destruida ilegalmente para la producción de carne de vacuno.

Esta invasión territorial supone una violación flagrante de una Ordenanza de Protección Territorial vigente de 6 meses de duración, que se aprobó el pasado mes de septiembre y que prohíbe a los foráneos entrar en el Territorio Indígena Piripkura.

Se sabe que solo dos miembros de este pueblo indígena viven en el territorio, aunque se cree que otros piripkuras también viven allí y que se habrían refugiado en las zonas más profundas de la selva. Muchos piripkuras fueron asesinados en masacres pasadas.

La expedición aérea se realizó el mes pasado como parte de la campaña y petición “Aislados o diezmados”, organizada por la COIAB (Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonia Brasileña) y el OPI (Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas No Contactados y Recientemente Contactados), con el apoyo de la APIB (Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil), ISA (el Instituto Socioambiental) y Survival International.

La tasa de deforestación se dispara más de un 27.000%

La campaña también acaba de difundir el dossier : “Piripkura: an indigenous territory being destroyed for beef production”. El informe revela que los desmontes para la cría de ganado han llegado a una zona donde se sabe que viven piripkuras no contactados, se han construido carreteras, vallas e incluso una pista de aterrizaje y se han llevado a la zona centenares de cabezas de ganado. También se sabe que la tasa de deforestación en el territorio se ha “disparado” más de un 27.000% en los últimos dos años.

Actualmente se está llevando a cabo una importante operación de cría de ganado. © Rogério Assis / ISA

El Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas No Contactados y Recientemente contactados también ha publicado un informe sobre la invasión de las tierras de los piripkuras. Su investigación ha revelado que el suyo es ahora el territorio de un pueblo indígena no contactado más deforestado de Brasil. Ya se han destruido más de 12.000 hectáreas.

La campaña “Aislados o diezmados” pone el foco de atención en varios territorios de pueblos indígenas no contactados actualmente protegidos por Ordenanzas de Protección Territorial que van a expirar pronto.

La única piripkura contactada, Rita Piripkura, contaba recientemente a Survival cómo los foráneos que operan ilegalmente dentro del territorio de su pueblo «podrían matar pronto a sus familiares» y explicaba que nueve de sus parientes fueron masacrados en un único ataque.

Sarah Shenker, directora de la campaña por los Pueblos Indígenas No Contactados de Survival, critica duramente a los ideólogos de este tipo operaciones que atentan contra los derechos fundamentales.

“Qué mayor prueba de la total impunidad, e incluso del apoyo proactivo, de los que gozan los invasores de tierras bajo el mandato del presidente Bolsonaro que esto: operaciones de ganadería comercial en un territorio indígena de crucial importancia que supuestamente está protegido legalmente. Los invasores se aproximan con rapidez a los piripkuras no contactados. Ellos resisten con todas sus fuerzas, y nosotros también debemos hacerlo. Solo una gran protesta ciudadana puede impedir el genocidio de los piripkuras y de otros pueblos indígenas no contactados. Y de paso, ¿qué lograríamos también? Una forma mucho más barata y eficaz de proteger la selva amazónica que las fatales ‘soluciones’ impulsadas por los gobiernos en la COP”.

Baita y Tamandua, tío y sobrino piripkuras, fotografiados durante un encuentro con una unidad de la FUNAI. Ambos han tenido interacciones esporádicas con el equipo local de la FUNAI, pero regresaron a vivir a lo profundo de la selva. © Bruno Jorge

Otro de los colectivos que alza su voz en defensa del territorio de los piripkuras es Operación Amazonia Nativa (OPAN), la primera organización indígena fundada en Brasil, en 1969. Durante 52 años, OPAN ha trabajado por el fortalecimiento del protagonismo indígena en el escenario regional, valorando su cultura y modos de organización social a través de la calificación de prácticas de gestión. de sus territorios y recursos naturales, de forma autónoma y sostenible.

Históricamente, los equipos indigenistas multidisciplinarios de OPAN realizan un trabajo de base con los pueblos indígenas en áreas como política, tierra, salud y economía. La metodología de trabajo de OPAN se basa en la acción directa, a través de la interacción y la implicación en la vida cotidiana de los pueblos, que son el núcleo rector de las propuestas y desarrollo de los proyectos.

En representación de OPAN, Elías Bigio, afirma que “aquella área que sobrevolamos es una zona nueva, una expansión de esa actividad pecuaria. Ya han explotado la madera. Y ahora plantan hierba, para meter allí el ganado”.

El Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas No Contactados y Recientemente considera que “el territorio indígena y el pueblo Piripkura están extremadamente amenazados. Del mismo modo que ha ocurrido en otras tierras indígenas habitadas por pueblos no contactados, la destrucción del territorio indígena Piripkura está claramente asociada al efecto Bolsonaro». Y termina asegurando que «es a partir de 2019 que se intensifican las invasiones del territorio indígena”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí