Marwán | Foto: Oliva Films

El padre de Marwán creció en las tiendas de UNRWA en el campo de refugiados de Tulkarem, en la Cisjordania ocupada. Mas de 70 años después, tiendas como esas dan refugio a miles de niños que huyen de los bombardeos israelíes en Gaza. Ahora, Marwán (Madrid, 1979) les ha escrito una nana, una canción que no acompaña sueños felices, sino que refleja el infierno.

«Soporté el vientre de la artillería, el fuego en la guardería y todavía sigo en pie», reza la letra. «Soporté el miedo atroz entre las mantas, que todos me dieran la espalda, y todavía sigo en pie».

Cuando compuso la canción, en octubre, poco después de que comenzara la guerra, Marwán decidió ceder los derechos para recaudar donaciones para el comité español de UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos.

«La UNRWA es la agencia que ayudó a mi padre desde que nació. Nació en un campamento de refugiados y estuvo en una escuela de la UNRWA, donde recibió toda su educación hasta los 18 años. Siempre ha recibido su ayuda, en forma de comida, manutención, educación», explica.

«Es la agencia que sigue ayudando a millones de palestinos, a todos los gazatíes y era lo único que podía hacer. Me gustaría hacer más, pero sin una solución política, poco más podemos hacer que manifestarnos y tratar de llevar nuestra ayuda», reflexiona el cantante.

La familia de Marwán se fue a Jordania, pero su padre prefirió ir a España a estudiar. Allí conoció a una joven española. Esa pareja son hoy los padres de Marwán Abu Tahoun Recio, conocido popularmente como Marwán.

El conflicto palestino israelí ha estado muy presente durante los 20 años que lleva sobre los escenarios.

La Nana Urgente para Palestina habla de «los atropellos brutales y la ausencia de derechos», del «abandono que sufren los palestinos por parte de la comunidad internacional», pero en cada estrofa repite que siguen en pie.

«A pesar del abandono, de que les hayan dado la espalda, de los bombardeos, de las cosas que les hacen a los niños, de las muertes… quiero destacar la resiliencia de los palestinos, la capacidad del pueblo palestino para resistir incluso en las peores condiciones», explica.

La inmensa mayoría, un 70%, de los más de 27.700 muertos por los bombardeos israelíes, los miles de desaparecidos y de los más de 67.100 heridos son niños y mujeres. En Cisjordania, 374 palestinos han muerto, incluidos 96 niños y 4417, incluidos 670 niños, han resultado heridos.

Marwán ha visitado en varias ocasiones Cisjordania, donde siguen viviendo familiares lejanos de su padre. Allí, llegó a grabar una canción frente a la que fue la escuela de su padre en Tulkarem.

«UNRWA sólo trata de llevar dignidad a la vida de los palestinos»

Preguntado por las acusaciones a UNRWA, Marwán dice sentir «mucha pena».

«Tachar (a UNRWA) de conflictivos o de apoyo al terrorismo es algo absolutamente inusitado y loquísimo. Lo único que hace es tratar de ayudar a gente que está en la más absoluta miseria y tratar de llevar dignidad a la vida de los palestinos una y otra vez. Eso es lo único que me preocupa. Yo me centro en ayudar a UNRWA. Por mucho que me critiquen por estar en UNRWA, por mucho que critiquen a UNRWA, me da exactamente igual. Yo sigo adelante, con pena por la falta de apoyo, por la retirada de apoyo de los gobiernos, pero seguimos adelante», dice.

Marwán pide a quien pueda tener dudas sobre si debe donar a UNRWA que se informe bien de lo que ocurre en Palestina. «Que se informen de la labor que lleva a cabo UNRWA desde el año 1948, que es una labor impecable y brutal. Yo los animaría a que pensaran en que está habiendo un genocidio y que realmente los palestinos no tienen otra cosa que UNRWA. Es así de sencillo. No tienen ninguna otra cosa que el dinero que reciben a través de UNRWA», sostiene.

Marwán durante la presentación de «Nana urgente para Palestina» | Foto: UNRWA España

La suspensión de fondos a UNRWA es “una ignominia”

Esta semana ha presentado la canción en el Museo Reina Sofía de Madrid, en un acto que contó con la presencia de Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia. La misma semana que el Gobierno anunciaba una donación de 3,5 millones de euros a UNRWA para que pueda continuar realizando sus actividades en el corto plazo, después de que una quincena de países donantes haya suspendido la financiación.

El artista califica como «atroz« la suspensión de fondos, después de que Israel haya acusado a varios trabajadores de participar en los ataques del 7 de octubre, en los que murieron 1.200 israelíes y 250 fueron secuestrados, a pesar de que la agencia ha despedido a los empleados y ha abierto una investigación.

«Ni siquiera es que me parezca mal, es que me parece un complot absolutamente interesado. No tiene sentido que habiendo un genocidio haya muchos países occidentales que no lo condenen, si no tienen intereses de por medio. Y retirar la ayuda es porque tienen intereses también. Me parece una locura absoluta todo lo que está sucediendo y una ignominia», señala.

Con su canción, espera contribuir a que la guerra en Gaza no caiga en el olvido. 

«En Palestina hay violación de derechos humanos constantemente, todos los días. Pero, ¿que la gente aparte la vista de un genocidio permitido por occidente? No estamos hablando de una guerra al uso entre dos países y que uno se pueda defender contra el otro. Es que estamos hablando de una situación de genocidio donde todo el mundo es cómplice», afirma.

“Solo confío en los tribunales internacionales”

Marwán se muestra escandalizado por lo que califica como «violaciones del derecho internacional». En este sentido, recuerda que «a raíz de la Segunda Guerra Mundial se establecieron herramientas legales a nivel internacional para que esto no vuelva a suceder y la gente se está saltando la legislación internacional. Incluso los países que más hablan de defender los derechos humanos son los que más están apoyando esto, pero son los países que más poder tienen la ONU porque tienen el derecho a veto».

El artista es muy crítico con el hecho de que la guerra ocupe cada vez menos espacio en la cobertura de los medios de comunicación y haya que informarse «por X (antes Twitter), por cuentas de periodistas palestinos, o por Instagram. Estamos permitiendo un genocidio en prime time y que el periodismo se ponga al servicio de los genocidas es algo que cuesta comprender. Es porque hay intereses. No puede haber otra explicación que el egoísmo de Occidente. No puede haber otra explicación», opina.

Marwán dice confiar en que pueda haber una solución y un futuro en paz sólo si intervienen «los poderes judiciales internacionales. Es en lo único en lo que se puede confiar ahora mismo», concluye.

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