Miembros de varios colectivos despliegan una pancarta frente a las instalaciones de ArcelorMittal. | Foto: Ecologistas en Acción

Como parte de la campaña internacional “Shiny Claims, Dirty Flames”, Ecologistas en Acción ha desplegado una pancarta frente a las instalaciones de ArcelorMittal en Gijón exigiendo respuestas claras al futuro de la producción de acero en la planta asturiana. La acción ha sido apoyada por la Plataforma contra la Contaminación de Gijón.

La organización ecologista ha realizado un recorrido por diferentes lugares emblemáticos de la ciudad (el monumento “Elogio del horizonte”, el monumento “Sombras de luz” – “Las Chaponas”, el monumento “La madre del emigrante” y el monumento “Solidaridad”) simulando una carrera de relevos, en referencia al patrocinio oficial de ArcelorMittal de los Juegos Olímpicos de París 2024, que la compañía siderúrgica «ha tratado de aprovechar para limpiar su imagen con la fabricación de una antorcha y unos aros olímpicos de bajas emisiones de carbono”. El trayecto ha finalizado frente a las instalaciones que tiene la compañía en Gijón y Avilés.

Carta a Philippe Meyran, CEO de ArcelorMittal 

La acción se ha completado con el envío de una carta a Philippe Meyran, CEO de ArcelorMittal Asturias, en la que las organizaciones han exigido, en relación con la planta «transparencia sobre el futuro de la planta de Gijón-Avilés: que la empresa aclare definitivamente cómo va a realizar la total descarbonización de la producción de acero y en qué plazos, así como si se va a aceptar el subsidio de 450 millones de euros del PERTE de Descarbonización Industrial y que ese no sea solamente una excusa para reclamar electricidad más barata». Asimismo, ha pedido el fin de las emisiones contaminantes: «ArcelorMittal debe afrontar el proceso de descarbonizar su planta de Gijón-Avilés», emprendiendo los compromisos asumidos en el proyecto “Hidrógeno circular DRI”. También demandan a ArcelorMittal el «cierre de las baterías de coque, abandonando toda idea de dedicarla a la exportación», y que no se considere la captura y el almacenamiento de carbono como una técnica viable para “enverdecer la empresa”, ya que, a su juicio, «existe una alternativa basada en energías renovables, sin tener que confiar en falsas soluciones con múltiples etapas aún sin resolver».

En el marco internacional, han pedido a la compañía que encamine sus objetivos «a limitar el incremento de temperaturas globales (respetando la limitación del incremento de la temperatura media global a 1,5ºC recogido en el Acuerdo de París), que deje de priorizar únicamente el beneficio de sus accionistas e invierta en descarbonización y que proteja a las personas trabajadoras y sus comunidades».

Se ha establecido el 23 de agosto de 2024 como plazo para obtener una respuesta por parte de la compañía.

Opacidad en torno a la planta de Asturias

ArcelorMittal proclama con frecuencia su liderazgo climático con actuaciones como el patrocinio de la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de París 2024, «pero la realidad es que muestra gran opacidad en los acuerdos de subsidios, las reclamaciones, el lobby climático y los informes de emisiones», dicen los ecologistas. «Prueba de ello es que, tras casi un año y medio desde que el Gobierno del Estado español otorgara una ayuda de 450 millones de euros para descarbonizar la planta de Gijón-Avilés, no se han hecho públicas las verdaderas intenciones de la compañía en esta materia». Mientras tanto, aseguran que «cientos de empleadas/os se encuentran sumidos en una situación de gran  incertidumbre. Hasta ahora, se han tomado diferentes medidas en materia de recortes y modificación de las condiciones de trabajo que han afectado fuertemente a su estabilidad económica y familiar, pero la empresa no ha comunicado en ningún momento cuál será su futuro laboral. Por supuesto, la inestabilidad se extiende también a los empleos indirectos que genera la empresa en las regiones en las que opera».

Por otro lado, a pesar de que en los últimos tres años, en términos globales, ArcelorMittal ha asignado 1.500 millones de dólares para conseguir que su negocio funcione de una forma más limpia, ponen de relieve que «apenas ha gastado un tercio de esa cantidad a tal fin. En ese mismo periodo, han destinado 11.000 millones en recompras de acciones y dividendos para los accionistas. Esto muestra una gran irresponsabilidad con nuestro planeta y los acuerdos internacionales que buscan hacer un frente común contra el cambio climático». Para Ecologistas en Acción, son compañías como esta, «altamente contaminantes» y, por tanto, con gran margen de acción frente al calentamiento global, las que deben asumir su responsabilidad en la crisis ecosocial y contribuir a que se revierta. «No en vano, han conseguido sus beneficios empresariales gracias a los medios naturales y humanos de los territorios en los que se asientan».

Además, la organización ha mostrado su apoyo con los activistas de Extinction Rebellion Asturies que, «por una protesta pacífica realizada hace unos meses», se enfrentarán a peticiones de multa y cárcel. En este sentido, dicen que «ninguna protesta pacífica debería estar perseguida más incluso que la falta de medidas para afrontar la emergencia climática».

ArcelorMittal, desafiado en seis países a ofrecer una producción de acero limpia, justa y sostenible

En seis países de dos continentes, defensores del medioambiente, activistas y comunidades están desafiando a ArcelorMittal «para que limpie su negocio sucio» en una serie de acciones desarrolladas cerca de las instalaciones que la compañía tiene en España, Liberia, Francia y Bosnia y Herzegovina. Al mismo tiempo, cuestionan su liderazgo en Luxemburgo y Reino Unido. 

Para enfrentar este reto, la coalición de manifestantes exige a la empresa una serie de acciones inmediatas: «inversiones en tecnología moderna de control de la contaminación en todas sus plantas; pagos de compensación a agricultores y comunidades que han perdido sus medios de vida debido a la minería de hierro de la empresa; y medidas reales para la descarbonización de la producción de acero con hidrógeno verde para pasar a producir acero con emisiones casi nulas»

«El cuestionable historial de ArcelorMittal»

La familia Mittal posee más del 42% de la empresa, que cotiza en bolsa y que en los últimos tres años ha donado generosamente 11.000 millones de dólares a los accionistas en forma de recompra de acciones y dividendos. Mientras tanto, la compañía apenas gastó un tercio de los 1.500 millones de dólares anunciados para llevar a cabo sus planes de descarbonización en el mismo periodo.

“Que ArcelorMittal realmente se limpie no es sólo una cuestión de tecnología, sino de dinero y liderazgo. Son sus valores y su dinero, por lo que hacemos un llamado a los Mittal para que den un paso al frente y cumplan”, afirma Caroline Ashley, directora ejecutiva de Steelwatch.

“Se ha producido una sucesión de denuncias durante la gira de la antorcha olímpica que comprenden la contaminación del aire en Bosnia, el uso de carbón ruso en la India y el presunPascal Husting, pto fraude en el esquema de comercio de emisiones de la UE. Si la producción de acero fuera una disciplina olímpica, no otorgaríamos una medalla a ArcelorMittal”, dice Pascal Husting, portavoz de Shiny Claims, Dirty Flames.

“Esta es la primera vez que grupos de varios países se reúnen para desafiar colectivamente a un fabricante de acero a mejorar su juego en materia de cambio climático y derechos humanos. Los grupos nacionales ya no están aislados en sus luchas y, aunque la empresa ahora nos escucha, todavía estamos esperando que actúe”, afirma por su parte John Brownell, portavoz de Fair Steel Coalition y director de Green Advocates en Liberia.

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