La decisión del presidente Donald Trump de abrir un segundo frente en su guerra comercial provocó un terremoto en los mercados globales, desconcertó a las multinacionales americanas y animó a los analistas económicos a lanzar nuevas advertencias sobre la posibilidad de una fuerte desaceleración.

La imposición de aranceles a México por parte de Trump es una amenaza para un incremento de los precios finales de productos básicos, ropa y automóviles. Todo esto se une a las consecuencias desconocidas de la guerra abierta con China. ¿Podrá la economía estadounidense soportar el impacto de las peleas con dos de los socios comerciales más grandes del país? ¿Cómo influirá en la economía mundial?

El anuncio de Trump de apertura de aranceles a México es producto de su profunda frustración por no poder llevar adelante sus propuestas estrella. Sin embargo, plantea su amenaza más directa a las cadenas de suministro integradas que dependen del libre flujo de mercancías a través de la frontera. Especialmente la industria del automóvil.

Según Deutsche Bank, alrededor de dos tercios de las importaciones provenientes de México, que totalizaron 372 mil millones de dólares en 2018, correspondieron a partes relacionadas con la cadena de suministro. Los Estados Unidos importaron 124 mil millones de dólares en productos automotrices de México en 2018, que incluye vehículos de pasajeros nuevos y usados; camiones medianos, pesados ​​y otros; y autopartes.

Algunas partes de automóviles cruzan la frontera hasta ocho o nueve veces antes de convertirse en productos terminados. La amenaza de Trump expone a grandes gigantes como General Motors (GM), Ford o Fiat-Chrysler a aranceles exponencialmente más altos, lo que, evidentemente, incrementará los precios de los vehículos.

Las acciones de los tres fabricantes de automóviles cayeron el viernes. GM, que tiene la mayor exposición a México, cayó más del 4 por ciento. Las acciones de Fiat Chrysler cayeron casi un 6 por ciento y Ford cayó un 2 por ciento.

El mercado más amplio también se vio afectado por el anuncio de Trump, ya que el Dow Jones cayó un 1,4 por ciento, sobre todo por el temor de una profundización de las batallas comerciales y un futuro más incierto para el Tratado de Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México. El Standard and Poor y el Nasdaq también cayeron más del 1 por ciento.

Los rendimientos de los bonos también cayeron y los precios aumentaron a medida que los inversores huyeron a activos más seguros mientras se intensificaban las guerras comerciales y se oscurecía la perspectiva del crecimiento mundial.

Los analistas económicos de las principales empresas de Wall Street confirman que las decisiones de Trump son un error colosal, puesto que esas subidas en los aranceles se trasladarán a los ciudadanos que, según algunas previsiones, tendrán que pagar más de 3.000 millones de dólares por el incremento de los precios.

El impacto general de los aranceles generales con México, junto con la reacción en los mercados financieros y el temor a la escalada de aranceles, hace que los economistas adviertan con más fuerza sobre una posible desaceleración. La economía creció a un ritmo anual del 3,1 por ciento en el primer trimestre, pero las previsiones realizadas antes del anuncio de México predecían un crecimiento del 2 por ciento o menos en el segundo trimestre.