Dentro de la investigación realizada por este medio de comunicación hay documentación que probaría la connivencia de los organismos del Estado dependientes del Ministerio de Economía con la operación que dejó en la ruina a más de 305.000 familias, un hecho que el FROB catalogó como de medida proporcionada.

La Fiscalía Anticorrupción reclamará al FROB un informe exhaustivo de las circunstancias en las que se llevó a efecto la venta del Popular por un euro al Santander en lo referente a las circunstancias en las que se ejecutó la liquidación de la entidad y el papel que jugó el FROB en la transmisión del banco, una información que es crucial y que se ha mantenido en secreto tanto por la insistencia del organismo encargado de gestionar los procesos de resolución de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión, como de las autoridades europeas.

A día de hoy, nadie tiene constancia de cómo se realizó ese proceso de venta. Sin embargo, según la documentación que obra en posesión de Diario16, el FROB pudo cometer irregularidades que tendrían como primera consecuencia la adopción de medidas cautelares por parte de la Audiencia Nacional.

En primer lugar, el FROB dio la aprobación del proceso de venta fuera de los plazos que él mismo puso en las cartas enviadas a las cinco entidades financieras españolas. Según el documento del FROB referente al Proyecto Hipócrates, las ofertas de la subasta del Banco Popular tras ser intervenido tendrían que haber sido presentadas antes de las 0.00 horas. El cronograma del Frob es claro en este sentido:

Según las comunicaciones del FROB, la apertura del sobre del Santander se produjo a las 3.27 de la madrugada del día 7 de junio, es decir, 2 horas y media después de la hora en la que el propio FROB indicaba que debía comunicarse el ganador de la subasta, es decir, que el Frob tenía una hora para analizar y seleccionar al ganador antes de la 1.00 de la madrugada.

Todo este retraso tuvo como causa principal el echo de que era inviable cerrar la operación sin el permiso del supervisor de los Estados Unidos porque incluía el Totalbank de Florida. Hay que tener en cuenta que Santander en USA suspendió los test de estrés de la FED cuatro veces consecutivas hasta lograr superarlos en 2017. Esto provocaba que para que el Santander pudiera comprar Totalbank necesitaba el visado del supervisor.

La demora de dos horas y media provocó que el Banco Popular fuese vendido fuera del plazo estipulado por el FROB y por la JUR, lo cual significa que la adjudicación podría ser nula.

Por tanto, aquí tenemos la primera presunta irregularidad que pudo cometer el FROB y por la que la Fiscalía Anticorrupción debería reclamar una explicación de por qué se siguió adelante con la venta por un euro al Santander.