La Junta General de Accionistas de Banco Sabadell, reunida hoy con carácter ordinario en Alicante, ha aprobado mayoritariamente la gestión y los resultados del 137º ejercicio social de la entidad y ha dado así mismo la conformidad a la propuesta de distribución de los 328,0 millones de euros de beneficios netos, obtenidos al cierre del ejercicio.

La junta ha acordado también distribuir un dividendo bruto por acción, con cargo al resultado del ejercicio de 2018, de 0,03 euros en efectivo por acción, de los que 0,02 euros fueron abonados como dividendo a cuenta el pasado 28 de diciembre y 0,01 euros serán abonados complementariamente el próximo día 5 de abril. Con ello, la retribución total del ejercicio 2018 supone un payout del 51% y una rentabilidad del 3% para el accionista.

También se ha aprobado el nombramiento de David Vegara como nuevo consejero ejecutivo y Chief Risk Officer del grupo, con dependencia directa de la Comisión de Riesgos del Consejo de Administración, y la reelección como consejeros de Josep Oliu, Javier Echenique, Aurora Catá y José Ramón Martínez, y la ratificación como consejera de María José García Beato y su nombramiento como consejera ejecutiva.

Intervervención de Josep Oliu

En su intervención, el presidente Oliu ha pasado revista a la evolución macroeconómica del último ejercicio y a las principales actuaciones llevadas a cabo por el banco durante el año 2018. “El ejercicio -ha destacado- se ha caracterizado por un sólido crecimiento de los ingresos del negocio bancario y por la culminación de la normalización del balance y la finalización de la migración tecnológica de TSB, dos proyectos fundamentales para consolidar el banco del futuro.”

En cuanto al escenario general del ejercicio, Josep Oliu ha señalado que ha transcurrido en un entorno económico y financiero caracterizado por un conjunto de incertidumbres políticas, judiciales y regulatorias de gran impacto en la actividad financiera. “La economía global ha mantenido un crecimiento relativamente elevado en 2018, pero los eventos políticos -ha manifestado- han tenido un efecto negativo creciente en los mercados financieros mundiales a lo largo del año, en un contexto en el que las condiciones financieras globales se tensionaron y los mercados financieros experimentaron una creciente volatilidad.”

En relación al sector bancario español, el presidente ha puesto el énfasis en el avance en la reducción de la morosidad y en la fortaleza que ha evidenciado la banca española tras los stress test de la Autoridad Bancaria Europea, “aunque -ha señalado- sigue teniendo pendiente el reto de la rentabilidad.” En este mismo sentido, Oliu ha añadido que en 2018 “las entidades financieras españolas se han visto afectadas por un marco regulatorio más complejo y menos predecible y una creciente sensación de inseguridad jurídica derivada de ciertas resoluciones judiciales, como la posible retroactividad del impuesto de actos jurídicos documentados y la posible revisión del índice IRPH  en los préstamos hipotecarios por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.”

Del ejercicio social cerrado en 2018, ha destacado el crecimiento interanual del negocio bancario (+2,9%) y del crédito vivo (+3,2%); las operaciones de venta de carteras de activos problemáticos por un total de 13.000 millones de euros; la venta del 80% del capital social de Solvia y la migración tecnológica de TSB, la filial del grupo en el Reino Unido. En torno a ello, Josep Oliu ha dicho que esta operación “ha marcado sin duda el ejercicio porque nos ha permitido culminar un largo y complejo proceso tecnológico y de inversión que se inició en 2015 y que ha permitido dotar a TSB de su propia plataforma tecnológica, que va a permitir la extensión de su negocio y el incremento de su eficiencia.”

El presidente ha detallado también los diferentes temas incluidos en el orden del día y ha finalizado su intervención señalando que el foco de los próximos años va a seguir siendo el mantenimiento de un sólido nivel de capital, a través de la generación de beneficios y, en su caso, de alianzas estratégicas con socios de referencia que permitan optimizar el capital. “Los fundamentales de Banco Sabadell -ha concluido- son sólidos y el futuro del banco está centrado en la creación de valor. Desarrollaremos el negocio en nuestras tres principales geografías, España, Reino Unido y México, y toda nuestra organización y el foco estratégico están dirigidos a la mejora de la eficiencia y a la consecución de un coste de riesgo adecuado al modelo de negocio para obtener así una rentabilidad por encima del coste del capital.”

Intervención de Jaime Guardiola, consejero delegado

El consejero delegado, Jaime Guardiola, ha centrado su intervención en el exhaustivo repaso de la gestión social y la evolución de los negocios y la explicación de las principales magnitudes del ejercicio. Según él, cinco actuaciones resumen el desarrollo y los logros del ejercicio: la ejecución de la migración tecnológica de TSB, la práctica normalización del nivel de activos problemáticos, la elevada generación de ingresos ordinarios gracias a una excelente dinámica comercial, el firme avance de la transformación digital y el liderazgo en el servicio a los clientes.

Guardiola ha indicado que en 2018, sin tener en cuenta los impactos extraordinarios de la migración tecnológica de TSB y de las ventas institucionales de activos problemáticos, el beneficio del ejercicio se ha incrementado un 9,6% hasta los 783 millones de  euros. “A pesar de la incidencia negativa que han tenido -ha manifestado- ambos hitos son muy importantes por sus implicaciones estratégicas y porque contribuirán de una manera decisiva a mejorar la rentabilidad a partir de ahora.”

En su intervención, Guardiola ha señalado que, en un contexto como el actual, marcado por un prolongado periodo de tipos de interés bajos, el banco, gracias al excelente desempeño comercial que lleva a cabo, tiene la capacidad de ir generando ingresos de manera recurrente, de forma que, un año más, el margen de intereses sobre activos totales medios en España que se ha obtenido ha sido el más elevado entre las principales entidades financieras del país. El consejero delegado ha destacado también que, a finales de 2018, el 33% de las empresas españolas eran clientes de Banco Sabadell, si bien este porcentaje se eleva hasta el 52% entre las pymes y hasta el 69% entre las grandes empresas. “La intensa labor comercial desarrollada -ha dicho- ha permitido asimismo elevar las principales cuotas de mercado entre los particulares. Así, la cuota de crédito alcanza el 5,49% y la de facturación en tarjetas, el 7,79%.”

En relación a la nueva plataforma de TSB, Jaime Guardiola ha manifestado que “aportará múltiples beneficios por cuanto facilita la creación de productos nuevos, aporta mayor rapidez a la comercialización, está preparada para adaptarse al modelo de open banking y es fácilmente actualizable. Nos permitirá, en definitiva, dar un salto en eficiencia y ofrecer una experiencia de cliente mejorada.” En relación a la experiencia de cliente, también ha explicado que “en 2018, Banco Sabadell ha sido, un año más, la entidad líder en experiencia de cliente entre las empresas españolas, con un Índice NPS del 34% en las grandes corporaciones y del 16% en pymes. En particulares, ocupamos la segunda posición en banca personal y la tercera en banca minorista.”

Jaime Guardiola ha finalizado su intervención haciendo un amplio repaso del avance del banco en la implementación digital y ha concluido su discurso manifestando que “estamos focalizados en la ejecución de nuestro plan director. Nuestro objetivo principal es incrementar la rentabilidad mediante el crecimiento de nuestro negocio y la mejora de la eficiencia en los mercados donde operamos. Al mismo tiempo, continuaremos incidiendo sobre tres ejes fundamentales para asegurar la sostenibilidad del negocio a largo plazo: cumplir nuestra promesa de marca, mantener el foco en la transformación digital y captar el mejor talento para lograr nuestros objetivos.”