En estos días se ha sabido, a través de la información de la Cadena SER, de la apertura de una investigación por parte de la Guardia Civil para determinar si se produjeron presuntos sobornos por parte de la trama Lezo durante la reconstrucción del país tras el terremoto de 2010.

Haiti es uno de los países más pobres del planeta. El seísmo provocó más de 140.000 muertes y la destrucción de, al menos, el 20% de las construcciones. Ante una catástrofe de estas características, la ayuda para reconstruir el país llegó de los países y las organizaciones supranacionales. Había mucho trabajo, pero también corrió mucho dinero que sirvió para que se realizaran negocios que inflaron los bolsillos de algunos. Las consecuencias se pueden ver hoy, casi una década después, con una reconstrucción que, al final, no fue tal ya que hay lugares donde se planificaron proyectos que no se han ejecutado aún, a pesar de que el dinero sí que se destinó para tal fin… ¿o no?

Muchos de los que se beneficiaron están en República Dominicana y son personas muy cercanas al ex presidente Leonel Fernández. También hubo empresas españolas que son la matriz de sociedades en el país que se llevaron contratos y no los finalizaron, sociedades con las que importantes personalidades de la Justicia de España tienen mucha relación, tal y como indicaremos en próximos artículos. Estos españoles también están relacionados personal y profesionalmente con el entorno de Fernández y con el mismo ex presidente dominicano.

El mercado de Fontamara, en Puerto Príncipe, por ejemplo, fue uno de los más de 130 proyectos de reconstrucción que iban con cargo a fondos de Petrocaribe, un acuerdo energético de venta petróleo con créditos impulsado por el gobierno de Venezuela. Sin embargo, la construcción no se finalizó a pesar de que había recursos más que suficientes para que las obras se hubieran terminado y el mercado estuviera funcionando en la actualidad. Han pasado cuatro años desde que se paralizaran los trabajos y los pescadores tienen que llevar su mercancía entre escombros, jugándose la vida cada día.

De los recursos de Petrocaribe dependía la reconstrucción de Haití. La Venezuela de Hugo Chávez prestó más de 3.800 millones de dólares en concepto de cooperación. De esa cantidad, alrededor de 2.100 millones fueron destinados por los gobiernos de Haití para la ejecución de infraestructuras.

Sin embargo, esta iniciativa acabó convertida en una fuente de fraude y corrupción que ha provocado que el pueblo de Haití saliera a la calle para pedir que los corruptos paguen por el crimen de haber permitido que el país no haya recuperado lo que la tierra le arrebató.

Según el informe #Petrofraude realizado por varios medios de comunicación latinoamericanos, los fondos venezolanos propiciaron negocios del presidente haitiano Jovenel Moïse, del senador dominicano Félix Bautista y de importantes grupos empresariales. El dinero que estaba destinado a paliar las consecuencias del terremoto terminó en contratos ejecutados con sobreprecio, en cuentas bancarias en el extranjero, en construcciones que nada tenían que ver con lo proyectado y en obras que comenzaron pero que fueron paralizadas sin terminar.

Además, y en relación a lo publicado por Diario16, la ruta del dinero apunta a la Fundación del ex presidente dominicano Leonel Fernández y a la financiación de las campañas electorales de Michelle Martelly —quien ganó las elecciones en Haití en 2011— y de Alejandro Toledo, ex presidente de Perú que fracasó en su intento de recuperar la presidencia.