Banco Sabadell ha presentado los resultados del tercer trimestre de 2.018 en medio de la incertidumbre generada por la sentencia del Tribunal Supremo sobre el pago del impuesto de actos jurídicos documentados. Jaime Guardiola, consejero delegado de la entidad, ha dejado clara que la «política del Sabadell será negociar con nuestros clientes», aunque espera que la resolución final del Supremo no tenga carácter retroactivo. No obstante, si la decisión consiste en que el banco tendrá que hacer frente al pago de este impuesto, Guardiola ha dejado entrever que ese coste se repercutirá en el precio final de la hipoteca.

En el tercer trimestre el Grupo Banco Sabadell alcanzó hasta un beneficio neto de 247,8 millones de euros tras ajustes por las ventas de carteras institucionales y provisiones extraordinarias de la migración de TSB. Sin tener en cuenta estos ajustes, el crecimiento del beneficio neto a tipo de cambio constante es del 14,7% interanual (647,2 millones de euros).

El negocio bancario del grupo evoluciona positivamente en los principales mercados con un aumento del 2,2% interanual y un crecimiento del 4,4% en la comparativa trimestral. El margen de intereses se sitúa en 2.742,7 millones de euros a cierre de septiembre de 2018 y representa crecimiento del 4,1% en el trimestre, y del 0,7% interanual. Sin contar los impactos one-offs de TSB, el margen de clientes se sitúa en el 2,75% y el margen sobre activos totales medios en el 1,71%. Destaca el buen comportamiento de las comisiones con un crecimiento del 5,9% impulsadas por las comisiones de servicios y los menores costes extraordinarios de TSB.  En la comparativa interanual, el aumento de las comisiones a tipo de cambio constante es del 8,7% (10,8% sin considerar TSB).

En las cuentas presentadas hoy en Madrid, se muestra una reducción de los gastos de explotación recurrentes en un 1,5% trimestral. Al cierre de septiembre, ascienden a 1.985,9 millones de euros y aumentan un 1,5% interanual. Los costes no recurrentes en el año crecen hasta los 212,8 millones de euros principalmente por los costes de migración y postmigración de TSB. Y en el trimestre, los costes no recurrentes se elevan a 69,6 millones.

Los volúmenes de crédito crecen excluyendo TSB en la comparativa interanual. Así, el crédito a tipo de cambio constante aumenta un 3,6%. Hay que destacar a su vez el buen comportamiento de las hipotecas a particulares, que crecen un 1,2% intertrimestral y un 1,0% interanual. El total de recursos de clientes fuera de balance asciende a 47.159 millones de euros al cierre del tercer trimestre de 2018 y crecen un 4,5% con respecto al año anterior.

En este tercer trimestre, el patrimonio en fondos de inversión se sitúa en 28.882 millones de euros, y representa un incremento del 7,3% interanual. Los saldos de cuentas a la vista ascienden a 106.499 millones de euros representando un incremento del 8,0% interanual y del 1,0% intertrimestral. El ritmo de captación de clientes en España durante los nueve primeros meses de 2018 arroja datos relevantes, con un total de 342.738 nuevos clientes; de ellos, 268.814 fueron particulares y 73.924 empresas. Asimismo, cabe incidir en que Banco Sabadell ha captado 207.080 nuevas nóminas. Los nuevos préstamos y líneas de crédito a pymes han crecido en términos interanuales un 8%, mientras que los préstamos al consumo e hipotecarios se han incrementado un 18%. La contratación de la cuenta Expansión ha crecido un 10%; la facturación de tarjetas, un 14%, mientras que las nuevas primas de seguros y la facturación de TPVs aumentan un 17% y un 16% respectivamente.

En Empresas, la cuota de crédito sube hasta el 11,66% desde el 11,25%; la de facturación de TPVs, al 16,16% desde el 14,83%; mientras que la penetración en pymes es del 52,0%, es decir 200 puntos básicos por encima del último dato disponible de cierre de 2017. En particulares, la cuota de crédito se sitúa en el 5,51%, la de facturación de tarjetas en el 7,80% y la de fondos de inversión en el 6,28%.

Al cierre del tercer trimestre de 2018, el saldo de activos problemáticos excluyendo TSB asciende a 13.630 millones de euros (6.594 millones de dudosos y 7.036 millones de adjudicados), cifra que representa una reducción trimestral de 538 millones de euros (402 millones de dudosos y 135 millones de adjudicados).

Excluyendo los activos de las ventas institucionales de carteras, la reducción orgánica de activos problemáticos asciende a 244 millones de euros en el trimestre y a 9.282 millones de euros en los últimos 12 meses, situándose el saldo en 7.667 millones de euros (6.280 millones de euros de dudosos y 1.387 millones de euros de adjudicados).

Por lo que respecta a la ratio de morosidad, ésta continúa reduciéndose y se sitúa en el 4,50% (5,44% ex TSB) y cae hasta el 4,32% (5,20% ex TSB) teniendo en cuenta las ventas de carteras. La cobertura de activos problemáticos se sitúa en un 56,6%. Por lo que respecta a la cobertura de dudosos, ésta llega al 57,4% y la cobertura de los activos adjudicados al 55,9%.

Por lo que respecta a la posición de capital, la ratio de CET 1 phase-in se sitúa en el 12,1% y fully-loaded en el 11,0% al cierre del tercer trimestre de 2018. Una vez llevado a cabo el cierre de ventas de carteras de activos problemáticos, la ratio CET 1 phase-in se sitúa en 12,3% y fully-loaded en el 11,2%.

Tal y como informamos en Diario16, Banco Sabadell ha recibido el Distintivo de Igualdad en la Empresa (DIE), que concede el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, por las políticas que desarrolla en favor de la igualdad de oportunidades profesionales entre hombres y mujeres, tal y como consta en la última publicación del Boletín Oficial del Estado (BOE). De este modo, la entidad pasa a formar parte de la Red DIE, integrada por 147 empresas del país en la que trabajan unas 236.000 personas, de las que el 42% son mujeres.

La concesión de esta distinción se instrumentaliza mediante convocatorias anuales en las que puede participar cualquier empresa que destaque por la aplicación de medidas de igualdad. Para obtener el reconocimiento del Ministerio se debe entregar un informe de actividades que es evaluado con la perspectiva de constatar que la empresa mantiene el nivel de excelencia en materia de igualdad.