Con un verano convulso en los mercados financieros y un entorno de incertidumbre evidente, en el que los movimientos de rupturas interesantes han brillado por su ausencia, se nos hacía necesario esperar una vuelta a la volatilidad como agua de mayo.

Es muy común durante la época estival que los volúmenes de negociación y la liquidez se reduzcan considerablemente y baje bastante la liquidez en el mercado debido a esta reducción de órdenes. Este comportamiento ocasional, que se produce prácticamente cada año, hace que muchos inversores decidan salirse del mercado o cerrar posiciones parcialmente antes que el periodo estival comience.

Esta situación redunda generalmente en comportamientos erráticos del mercado de renta variable y de una incertidumbre fuera de lo normal, con lo que una de las mejores decisiones que se puede tomar es estar fuera del mercado una temporada, hasta que escampe la tormenta.

Llegados a estas fechas podemos decir que este periodo prácticamente ha finalizado, con lo que el fin de esta bajada de volatilidad cada vez está más cerca, por lo que hay que estar preparado para cuando ocurra.


En un año tan difícil como en el que estamos, podemos afirmar que la volatilidad que está por llegar es bienvenida y la acogeremos con mucha ilusión para poder aprovechar los últimos movimientos del ejercicio, y podamos aprovechar este último trimestre que se presenta apasionante.

Tras vivir un comienzo de año bastante dubitativo en el mercado de renta variable,  con ciertas incertidumbres internacionales, propias de una guerra comercial por parte de Estados Unidos, podemos afirmar que en cuanto se solucionen o se olvide el impacto que estas restricciones pueden ocasionar en la economía, podremos volver de nuevo a la senda alcista.

Daniel García, analista de XTB