Italia es un país con muchas posibilidades para el turismo. No ofrece sólo su enorme cultura que recorre desde Turín a Lecce. También permite que el viajero pueda disponer de muchas opciones para intercalar las visitas monumentales con el disfrute del hedonismo absoluto con opciones incluso para los más caprichosos.

Tal es el caso de la Costa Amalfitana, la cual está situada en el mar Tirreno, al sur de Nápoles y muy cerca de Capri, y se extiende a lo largo del golfo de Salerno y que compite en belleza con lugares como Malta. Algunos de sus lugares más famosos y donde encontrar experiencias únicas son Positano, Ravello y, por supuesto, Amalfi.

Desde Roma, Florencia o Cinque Terre, es el lugar ideal para finalizar unas vacaciones de lujo en Italia. Además, para los turistas más exigentes es posible volar rápidamente desde cualquiera de los puntos más importantes del turismo italiano mediante aplicaciones de transporte aéreo como JetApp que permiten arrendar un jet privado con tan solo unos clics. Y es que poder disfrutar en el mismo día de lugares como Florencia y la Costa Amalfitana significa la perfecta unión entre la cultura y el placer.

Ya en la Costa Amalfitana, el viajero se encuentra en un balcón suspendido entre un mar  azul cobalto y las laderas de los montes Lattari observando valles, calas, hermosas playas y sus características terrazas de olivos, cítricos y vides. Todo este entorno está protegido por la Unesco puesto que fue declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Además de la belleza de ciudades como Salerno, Amalfi o Positano, el viajero podrá disfrutar de hoteles de lujo como NH Grand Collection Convento di Amalfi, un antiguo monasterio del siglo XIII remodelado pero que mantiene el claustro y la iglesia original. Su ubicación en la cima de un acantilado le permite ofrecer al visitante unas vistas espectaculares del mar y disfrutar de hermosos atardeceres, ya que todas sus habitaciones están orientadas hacia el oeste. Por otro lado, el hotel dispone de dos restaurantes de primer nivel, uno de ellos con terraza al mar.

Grandes personajes de la historia se han enamorado de la Costa Amalfitana: Pablo Picasso, Roberto Rossellini, Elizabeth Taylor, Greta Garbo, Joan Miró, Sofía Loren, Lord Byron, Charles Darwin o Rudolph Nureyev quien llegó a comprarse la escollera Li Galli.

La gastronomía que nos encontraremos en la Costa Amalfitana es similar a la napolitana, pero con toques locales como la pasta con almejas, los involtini de pez espada, los gnocchi a la sorrentina o sus quesos. Una comida mirando el golfo de Sorrento, acompañados por la música de Enrico Caruso, sólo puede acabar con una copa de la bebida local, el limoncello de cáscara de limón cultivado en las terrazas.