La Asociación Española de Banca (AEB) ha hecho públicos los balances de las entidades españolas del primer trimestre de 2.018. En esas cifras podemos comprobar cómo, en un año, todo lo que ha obtenido el Banco Santander del Banco Popular, es decir, todo lo que ha incluido en sus cuentas por un euro, arruinando a más de 305.000 familias.

En el mes de noviembre de 2.017, Diario16 ya informó de que el Santander iba a obtener en este primer año más de 43.000 millones de euros, hecho que queda confirmado con los datos que ha hecho públicos la AEB si hacemos una comparación entre el informe de balances del primer trimestre de 2.017 y el de 2.018.

En primer lugar, se comprueba que los activos de Banco Popular han caído en 40.000 millones de euros, siendo borrados los 10.800 millones de fondos propios de los que disponía la entonces sexta entidad financiera del país y casi 30.000 millones de los activos del balance. Sorprende sobremanera la desaparición absoluta de la partida de activos inmobiliarios.

En segundo lugar, se puede apreciar en el balance publicado por la Asociación Española de Banca que hay una rebaja importante en el resto de partidas del activo como, por ejemplo, el concepto de créditos pendientes de 5.900 millones de euros que han pasado a 3.200 millones, a fecha de 31 de marzo.

Por tanto, en nueve meses tras la resolución y con los datos publicados por la AEB, se puede decir sin ningún tipo de temor que el Santander ha expoliado completamente al Banco Popular, dejándole sólo los resultados de la actividad bancaria sin ningún tipo de negocio paralelo.

Estos datos, además, dejan claro que todo esos activos y capital que han pasado al Santander, de un modo u otro, se ha producido después de que el Popular hubiera realizado todas las provisiones y todos los ajustes necesarios. Y todo esto por un euro.

Como se puede comprobar, la propia AEB está dando la razón a los cálculos realizados por los auditores independientes nacionales e internacionales que realizaron el primer estudio para Diario16 en el mes de noviembre del año pasado. Aún así, parece que el Santander no consigue despegar al vuelo, tal y como se está viendo en el descenso del precio de la acción y en sus propios resultados al tener que echar mano de movimientos de ingeniería financiera para ocultar lo que cada  vez es más notorio. Por tanto, los propios datos de la AEB, los resultados anuales o trimestrales, están demostrando que la operación del Caso Banco Popular sólo tenía una finalidad: rescatar al Santander aunque para ello fuera necesario un daño colateral que ha afectado a más de un millón de españoles.