El entorno económico en el que nos encontramos  nos lleva en gran medida a evaluar diferentes estilos de inversión, que puedan sernos rentables en este ámbito económico en el que nos desenvolvemos.

En mercados con una tendencia poco definida,  podemos afirmar que podría llegar a ser bastante arriesgado adoptar una dirección clara sin tener en cuenta los posibles vaivenes que puede dar el mismo, condicionando en gran medida nuestra gestión de las posiciones.

Cuando la incertidumbre se apodera de los mercados financieros, los inversores están obligados a estar a la expectativa, pues  comienzan a encenderse todas las alarmas y es necesario valorar otras alternativas que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos bursátiles, ya que un mercado lateral puede lastrarnos nuestra operativa anual y obligarnos a tomar malas decisiones.

Por eso, muchas veces, en esa búsqueda de diferentes alternativas nos hace tener muy en cuenta la posibilidad de practicar una metodología más dinámica, que nos ayude a conseguir atrapar los movimientos de más corto plazo del mercado. Al inclinarnos y poner el foco en las microtendencias que nos ofrece el mercado nos ayuda a encontrar un mejor timing,  para posicionarnos de una manera mucho más eficiente y acompañar dichos movimientos bursátiles.

Cuando hablamos de una inversión profesional,  obviamente hay que saber manejar diferentes horizontes temporales con lo que también hay que saber manejar el trading dinámico de corto plazo,  para poder no sólo especular en un corto plazo, sino que también ayudará a realizar coberturas puntuales en momentos concretos, que nos ayuden a cubrir nuestra cartera de valores.

Las alternativas de inversión son muchas para entornos turbulentos como los que nos solemos encontrar últimamente, pero es importante quitarse la venda de los ojos y poder valorar en cada momento cuál es más oportuna, para poder mejorar nuestra operativa sin que puedan menguar los beneficios conseguidos durante el periodo.

Daniel García, analista de XTB