El responsable federal de Empleo de Izquierda Unida, José Antonio García Rubio, valora que “los datos que ofrece la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2018 muestran un notable aumento del paro, en 29.400 personas, y un más que importante descenso de la ocupación, en 124.100, que los convierten en los más negativos para este mismo período desde 2013”. Para García Rubio, “estas cifras muestran una tendencia muy preocupante para el futuro: no solamente no se crea el empleo que correspondería al crecimiento del PIB, sino que vamos de cabeza a un nuevo ciclo negativo”.

El dirigente federal de IU advierte de que “los malos datos, sin paliativos, de esta última EPA echan por tierra la cada vez más inútil propaganda del Gobierno del PP; desnudan y muestran con crudeza que la reforma laboral que impusieron, basada en la contratación precaria y los bajos salarios, no sirve para estabilizar el crecimiento del empleo”. Entrando en el detalle de los datos, García Rubio explica que “esto deriva en que el desempleo sea ahora un 0,8 mayor del existente al final del año pasado y que, tras 11 años de crisis, haya más de 3.796.000 personas sin un puesto de trabajo, es decir, un 16,74% de la población activa”.

El dirigente federal de Empleo de IU apunta que “nos preocupa especialmente la nueva reducción de la población activa (casi 95.000 personas), así como la escasa consistencia de la contratación, que ha descendido en el trimestre en más de 128.000 contratos temporales, lo que no tiene un contrapesado en la contratación indefinida, que también baja”. García Rubio saca otra conclusión negativa más de esta EPA: “lo publicado hoy constata un fuerte deterioro de la situación social. Los hogares con todos sus miembros en paro aumentan en 45.700 en relación al último trimestre del 2017, lo que invierte cualquier tendencia positiva anterior”.

Especifica también que “hay que poner de manifiesto que las cifras de la Encuesta de Población Activa son las únicas homologadas en el área de la Unión Europea, ya que reflejan con más normalidad y rigor la situación del mercado de trabajo que los datos mensuales que proporcionan los servicios públicos de empleo”.