Cada vez que el Banco de Santander presenta resultados, ya sean trimestrales, semestrales o anuales, se demuestra cómo la operación del Banco Popular fue un rescate encubierto a la entidad presidida por Ana Patricia Botín. La situación del banco cántabro es muy delicada y son sus propias cifras las que lo muestran. No se trata de auditorías o análisis independientes. Son sus propias cuentas las que muestran la extrema debilidad en la que se halla y que habría provocado una caída insostenible de no ser por el Banco Popular. Esto lo sabía De Guindos cuando se inició la «Operación Washington» y esta es una de las razones que le llevaron a permitir los movimientos de Antonio del Valle y Reyes Calderón, a aprobar la entrada de Emilio Saracho —un hombre no cualificado para presidir un banco comercial— y a frenar el plan de negocio del Popular que acompañaba a la ampliación de capital de 2.016, un freno que se produjo, precisamente, en el momento en que se anunció la salida de Ángel Ron y su sustitución por Saracho. En la vida no existen las casualidades y mucho menos en el sector financiero.

Analicemos los resultados presentados en el día de ayer por el Santander. La depreciación de diversas divisas frente al euro vuelve a pasarle factura, haciéndole caer haciéndole caer los resultados significativamente por la devaluación de un 44,97% del peso en Argentina, del real en un 19,19% en Brasil y del dólar americano en un 15,40% en Estados Unidos, además de la devaluación del peso mexicano de un 6,76 % y del peso chileno de un 6 %. Podemos comprobar cómo países en vías de desarrollo la mayoría de ellos están expuestos a una recesión internacional donde sus monedas podrían depreciarse mucho más en los próximos años, lo que afectará significativamente al Santander por lo que ya afirmó el FMI al catalogar a la entidad cántabra de «peligro sistémico» precisamente por esta exposición.

Respecto al análisis de las principales partidas de la cuenta de resultados que ha presentado el Grupo Santander en este primer trimestre del 2018, haremos una comparación con las que presentó en el mismo periodo de 2.017.

Respecto a los activos, en marzo del 2.017 disponía de 1.351.956 millones de euros, es decir, en el trimestre anterior a la resolución y adjudicación del Banco Popular por el Grupo Santander. En marzo del 2.018, dispone de 1.438.470, mejorando según los resultados presentados en 86.514 millones. Banco Popular aporta a dichos resultados unos activos totales de 113.136 millones de euros. Por tanto, sin la aportación del Popular, el Grupo Santander habría presentado una disminución o caída de 26.622 millones. Este hecho ya lo adelantamos en Diario16 cuando analizábamos el maquillaje de las cuentas del Grupo Santander en las cuentas auditadas por PwC del ejercicio 2.017, cuentas en las que presentaba una caída de 21.537 millones de euros en activos. Los resultados trimestrales presentados ayer, por tanto, constatan que el Santander sigue perdiendo activos: sólo en este trimestre, otros 5.085 millones adicionales.

Respecto a los pasivos, y utilizando los mismos criterios anteriores, en los datos aportados en los resultados de este primer trimestre del año 2.018, el Santander presenta un total de 1.333.004 millones de euros. En el primer trimestre del año 2017 disponía de 1.247.087 millones de euros. El Banco Popular aporta al total de pasivos del Grupo Santander una cantidad de 107.347 millones de euros. Por tanto, frente al aumento que presenta el Grupo Santander de 85.917 millones, si descontamos lo aportado por el Banco Popular, la caída del pasivo sería de 21.430 millones de euros.

Hay un punto importante que demuestra la debilidad del Santander: la caída de depósitos de la clientela en un 1,3%. Esto indica un incremento de la caída del negocio año tras año, así como del mismo patrimonio neto, sobre el que se imputan resultados por cambios de divisas. Una caída del 1,3% del patrimonio neto, cuando en este trimestre el Santander captó aproximadamente 7.000 millones para reforzar capital y que deberían imputarse y hacer que se reflejaran en un aumento del patrimonio neto del Grupo. Sin embargo, no es así y continúa en descenso.

Otro de los capítulos importantes es la de obtención de liquidez mediante la venta de activos financieros mantenidos para negociar, en dicho capitulo ha dispuesto de 18.518 millones de euros.

Respecto a la gestión del riesgo hay una falta de provisiones en activos inmobiliarios en España, donde dispone de una ratio de cobertura del 41,1%, con una ratio de morosidad del 95,82%. También destaca, la caída de la morosidad en Reino Unido, ahora eso no quiere decir que retire las provisiones ya que está obligado a mantenerlas en un 34,6% sobre los activos morosos (NPA’s).

Por tanto, el Santander está reduciendo provisiones y, por lo tanto, aumentando el riesgo tanto por los activos morosos como por los improductivos que necesitan un mínimo de cobertura que el Grupo Santander, tal como hemos dicho, no cubre porque no llega a la ratio mínima exigida.

Respecto a los resultados por países se detectan caídas de los márgenes netos en Argentina (-22,4%), en Polonia (-18%) y en Reino Unido (-6%). En beneficios atribuidos al Grupo, Argentina cae un 22,3% y Polonia un 22,3%. En lo referente a los préstamos y anticipos a la clientela podemos comprobar cómo hay caídas en casi todos los países del Grupo Santander, lo que es un modo de verificación de la caída del negocio bancario. Destacan los Estados Unidos (-4,1%), España (-0,8%), Brasil (-0,4%) y Portugal (-0,2%).

Las aportaciones de los distintos países al beneficio del Grupo vemos cómo una gran parte del mismo proviene de países latinoamericanos:

  • Brasil: 677 millones de euros.
  • México: 175 millones de euros.
  • Chile: 151 millones de euros.
  • Argentina: 66 millones de euros.

Estas cantidades se han contabilizado sin el efecto de devaluación de las correspondientes monedas que, como suele realizar el Grupo Santander para presentar mejores beneficios que el año anterior, cargarán dicha depreciación sobre el patrimonio neto, dejando unos resultados de explotación «impolutos».

El Grupo Santander está insistiendo en la belleza y hermosura de sus resultados. Ahora bien, las cremas y maquillajes son los que pueden estar haciendo presentar una imagen que sus propias cuentas demuestra que no es la real. Como hemos insistido en Diario16, el Santander tiene un grave problema de liquidez que va cubriendo con la venta de activos, estrategia que se ha incrementado con los que conseguido adquirir del Popular por un euro, algo que podrá continuar realizando a lo largo de este año.

Estos resultados son la muestra de por qué De Guindos, todas las instituciones y organismos que dependían de él y el Gobierno del PP permitieron la caída del Popular para entregárselo por un euro al Santander: había que rescatar al Santander como fuera, cayera quien cayera, sin importarles la ruina de más de 305.000 familias españolas.