En un entorno económico como  el actual podemos decir que deberíamos enfocar nuestros esfuerzos en buscar planes de contingencia y actuación para ámbitos desfavorables del mercado, en el que la incertidumbre se apodera del mismo.

No siempre podemos refugiarnos en contextos tranquilos en los que la renta variable cotiza plácidamente, con dientes de sierra alcista sin que divisemos ninguna piedra en el horizonte. Es muy complicado poder adivinar o proyectar el futuro de las cotizaciones de los activos y más difícil es aún hacerlo en condiciones como las que estamos experimentando actualmente en los mercados.

Podemos afirmar que estamos malacostumbrados estos últimos años a aferrarnos en la creencia que la renta variable, a largo plazo,  siempre tiende a subir y que al fin y al cabo comprar en caídas de mercados suaves, invariablemente nos garantiza una rentabilidad a largo plazo.

La probabilidad de obtener unos rendimientos interesantes se reduce de forma considerable cuando entramos en contextos tan turbulentos como los que vivimos en la actualidad, que  nos obliga a buscar otras alternativas para protegernos de esta incesante volatilidad.

Para reducir la volatilidad de nuestra cartera siempre podemos utilizar instrumentos de cobertura, como tomar posiciones bajistas en índices de referencia de nuestra cartera. Otra posibilidad es aumentar posiciones en un activo refugio clásico, como el oro o incluso aumentar posiciones en yenes, ya que la moneda japonesa también ha funcionado tradicionalmente como instrumento de cobertura.

Esta posibilidad es realmente viable a la hora de realizar coberturas de carteras, o incluso podemos también utilizar la alternativa de comprar directamente el conocido como índice del miedo: el VIX. Al comprar volatilidad conseguimos cubrirnos de potenciales caídas del mercado que puedan aumentar dicha volatilidad.

La flexibilidad operativa y de productos con la que contamos actualmente hace que podamos encontrar innumerables instrumentos refugio, para poder proteger nuestra cartera de renta variable.