En la presentación de resultados del ejercicio 2.017, el Banco Santander maquilló y magnificó los números para dar una imagen que contrasta con la realidad de los presentados en la auditoría consolidada de sus propias cuentas por PricewaterhouseCoopers (PwC).

Los beneficios consolidados atribuibles al ejercicio 2.017, según afirmó Ana Patricia Botín, ascendieron a 6.619 millones de euros y ese es el resultado atribuible a los propietarios de la dominante, dígase Banco Santander. No obstante, el resultado global total del ejercicio 2017 asciende a 887 millones, tal y como ya indicamos en Diario16. Por tanto, el banco tiene ganancias, pero la consolidación del grupo arroja unas pérdidas de 5.732 millones según las cuentas auditadas del Grupo Santander siendo el beneficio un 86,6 % inferior a la cifra que presentó la presidenta.

Además, el resultado positivo no lo hubiera podido dar sin la aportación de activos y pasivos que el Banco Popular le ha repercutido al balance consolidado del Grupo.

No sólo los números indican cómo la aportación de las cuentas del Banco Popular mejoran las cuentas del Grupo Santander, sino que los procedimientos contables que utiliza el Grupo y el auditor PwC dan a conocer cuáles son los objetivos y qué metodología utilizan para, en los mismos capítulos contables, al Grupo Santander los cargan contra patrimonio y al Banco Popular, los cargan en el balance de explotación. Distintos criterios contables que, en la formulación de las cuentas del Grupo, van a ir a presentar un beneficio superior al del año pasado, y en el caso del Banco Popular, la formulación de las cuentas, es para sustraer el patrimonio que disponía para dar la imagen de una entidad en quiebra técnica, la que han pretendido dar desde el mismo momento de la resolución, primero con el informe provisional de Deloitte que presenta unas pérdidas en la mejor estimación de 14.700 millones y en las cuentas auditadas del ejercicio 2.017 por PwC, el mismo auditor del Grupo, presentando unas pérdidas de 13.298.806.000 euros.

En los siguientes apartados desglosaremos aquellos capítulos contables más importantes donde se refleja lo que aporta el Banco Popular a las cuentas del Grupo e, indirectamente, cómo los márgenes de negociación del Grupo, tanto en España como en los restantes países donde tiene implantación, le está generando más perdidas que beneficios.

  1. En las cuentas de ingresos y gastos, el concepto de ganancias o pérdidas por cambio de divisas tiene contabilizadas unas pérdidas de 8.014 millones de euros que no las imputan a la cuenta de resultados, ya que no interesa presentar dichas perdidas y reducir los beneficios del ejercicio 2.017, sino que los traspasan a reducción de patrimonio neto. Según los criterios de la normativa NIIF 9, esto puede realizarse. Sin embargo, para algunos apuntes contables utiliza los criterios de dicha norma y para otros cree más conveniente utilizar otros criterios propios, formulados por el equipo de dirección.
  2. En el capítulo de Préstamos y partidas a cobrar del balance consolidado y sin la aportación del Banco Popular (72.598 millones de euros) le cae la actividad en 9.589 millones respecto a los concedidos el año anterior 2016, siendo la caída de un 1,05 % sobre el total de los préstamos concedidos.
  3. Otra mejora numérica es la que aparece en el capítulo de inversiones en negocios conjuntos y asociadas. Según los datos consolidados del Grupo aumentan en 1.348 millones de euros, siendo aportado por el Banco Popular en las cuentas consolidadas a este capítulo un importe de 1.819 millones. Por tanto, sin la aportación a las cuentas consolidadas que realiza el Banco Popular, el Grupo tendría una reducción de 471 millones de euros.
  4. En el capítulo de Activos no corrientes y grupos enajenables de elementos que se han clasificado como mantenidos para la venta, dispone en el balance del Santander de un aumento muy significativo, siendo gran parte del volumen de este aumento la cantidad que aporta el Banco Popular de 9.975 millones frente a los 5.304 millones que aporta el Grupo Santander. Por tanto, las necesidades de liquidez del Grupo hacen que los activos del Banco Popular sean los primeros en poner en venta. Hay interés en desprenderse de todo aquello que pueda aportar valor al Grupo.
  5. En el total del activo del balance consolidado, sin la aportación de los activos del Banco Popular, el Grupo Santander tendría una disminución de 7.956 millones, es decir, que en 2.017 se produjo una disminución de la actividad comercial del Grupo, cosa que viene apreciándose en sus resultados de los últimos ejercicios.
  6. En el grupo del pasivo, también se puede apreciar cómo lo que aporta el Banco Popular salva las cuentas del Grupo. Contabiliza 1.126.069 millones de euros, siendo lo que aporta el Banco Popular 103.366 millones, por tanto, el pasivo del Grupo es de 1.022.702 millones, suponiendo una disminución en 21.537 millones respecto a lo disponible a 31 de diciembre de 2.016.
  7. El total del pasivo consolidado asciende a 1.337.472 millones de euros en 2.017, en donde la aportación del Banco Popular es de 107.347 millones de euros. Luego, el total de pasivo en el Grupo es de 1.230.124 millones de euros, siendo inferior al de diciembre de 2.016, donde disponía de 1.236.426 millones de euros, en 6.301 millones
  8. Lo mismo ocurre en el capítulo de patrimonio neto. Presenta un aumento interanual de 4.134 millones, y sin contar la valoración que aporta el Banco Popular, tiene una disminución de 1.655 millones.
  9. La suma de la diferencia del total del pasivo (6.301 millones de euros) más el patrimonio neto (1.655 millones de euros) hacen la cantidad de 7.956 millones de euros que incrementa el Grupo presentando un beneficio que, de no ser por lo aportado por el Banco Popular, hubiera tenido pérdidas por importe de 7.069 millones de euros.