Bankia prevé repartir entre sus accionistas más de 2.500 millones de euros en los próximos tres años. Esta cifra, contemplada en el Plan Estratégico 2018-2020 presentado hoy, es consecuencia de su intención de elevar al 45-50% el porcentaje de beneficios que va a destinar al pago de dividendo ordinario en efectivo y de reintegrar el exceso de capital sobre el 12% CET1 fully loaded.

El banco prevé incrementar su beneficio un 62% respecto a los resultados de 2.017 para alcanzar un beneficio de más de 1.300 millones en el último ejercicio del plan y elevar su ROE (rentabilidad sobre fondos propios) al 10,8%, una vez ajustado a un nivel de capital del 12%.

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, ha destacado hoy que «iniciamos este nuevo plan con mucha ilusión porque la fuerte posición de balance y el dinamismo comercial de los que partimos se ven reforzados por la eliminación de las restricciones por parte de la Unión Europea y el empuje que nos da la ejecución de la fusión con BMN».

Goirigolzarri ha hecho hincapié en que este plan no se parece en nada al que tuvieron que plantear hace cinco años, «pero ambos compartirán dos puntos de partida: seguiremos haciendo muchos esfuerzos para tener un sólido gobierno corporativo y continuaremos gestionando con la mirada puesta en nuestros principios y valores», añadiendo que el objetivo de la entidad es convertirse en estos tres años en «el mejor banco de España», ponderando mucho que esto pasa por ser «el banco más rentable, eficiente y solvente entre los grandes del sector, y con clientes más satisfechos, equipos más comprometidos y mayor reconocimiento social».

El presidente de Bankia ha anunciado que el modelo de fuerte generación de capital permitirá a la entidad «entregar a los accionistas más de 2.500 millones de euros en los tres próximos años» lo supondrá «un importante avance en la devolución de las ayudas públicas».

Además, Goirigolzarri ha fijado como uno de los principales objetivos de la entidad la incorporación de la mujer y ha ponderado como una prioridad el cumplimiento el objetivo de que en 2.020 el 40% del cuadro directivo esté ocupado por mujeres.

José Sevilla, consejero delegado de Bankia, ha incidido en que «el plan tiene cuatro ejes principales, que son la ejecución de la integración con BMN, la eficiencia y el control de costes, el incremento de los ingresos por una mayor venta de productos de alto valor, y la reducción acelerada de activos improductivos».

Bankia pretende captar más de 400.000 clientes particulares en estos tres años e incrementar la vinculación con sus actuales clientes ya que, según Sevilla, lo que «nos permitirá incrementar nuestros ingresos y elevar las cuotas de mercado en productos rentables como los créditos al consumo, la financiación a empresas, los fondos de inversión o los medios de pago», lo que generará un beneficio «superior a los 1.300 millones de euros y una rentabilidad del 11%».

Bankia presenta este plan estratégico después de haber cumplido todos los compromisos del plan anterior y haberse situado como cuarta mayor entidad financiera española. Desde 2013, el banco ha generado 635 puntos básicos de capital (CET1 fully loaded) y ha reducido en 11.000 millones de euros sus activos improductivos.

El beneficio estimado por el banco para 2020 supondrá un incremento del 62% sobre los 816 millones de 2017 (un 162% si se calcula sobre los 505 millones ganados incluyendo los ajustes realizados por la fusión con BMN). Este aumento será consecuencia de mayores ingresos por incremento de los volúmenes de negocio y de la contención de costes, lo que dará lugar a que la ratio de eficiencia se sitúe por debajo del 47%, frente al 56% de cierre del año pasado.

Para incrementar los ingresos, la entidad prevé elevar un 5% la base de clientes particulares (400.000 más) y un 20% la de empresas (12.500 más), y mejorar sus cuotas de mercado en créditos hipotecarios (del 7,3% al 10,8%), en crédito a empresas (del 6,9% al 7,7%), en préstamos al consumo (del 5,5% al 6,6%), en fondos de inversión (del 6,4% al 7,2%) y en medios de pago (del 8,1% al 9% en número de tarjetas de crédito), entre otros negocios. De esta forma, el banco logrará cambiar la tendencia de su margen de intereses y lo incrementará un 29% y las comisiones aumentarán a un ritmo anual medio del 7%.

Bankia continuará con su política de control de costes de los últimos años y los reducirá un 2,5%, lo que permitirá elevar hasta 190 millones de euros las sinergias previstas derivadas de la fusión con BMN, frente a los 155 millones anunciados el pasado mes de junio.

Por tanto, el beneficio se elevará por encima de 1.300 millones en 2020, la rentabilidad sobre fondos propios (ROE) se situará en el 10,8% y la rentabilidad sobre fondos propios tangibles (ROTE), en el 11%, una vez ajustado al capital del 12%. En caso de que la curva de tipos se acelere ligeramente sobre la previsión base del plan, el beneficio superaría los 1.500 millones, el ROE se situaría en el 12,2% y el ROTE, por encima del 12,5%.

Dado que el porcentaje de beneficios que se destinará al pago de dividendo ordinario oscilará en este periodo entre el 45% y el 50%, el beneficio por acción de 2020 se situará en torno a los 0,43 euros frente a los 0,26 euros de 2017. Si el beneficio se sitúa en 1.500 millones, ascenderá a 0,51 euros.

A nivel de balance, Bankia prevé incrementar el saldo de recursos gestionados de clientes, tanto en depósitos como en fondos de inversión, planes de pensiones y seguros, así como el saldo de crédito, al tiempo que continuará la reducción de dudosos y de adjudicados, y elevará la tasa de cobertura.

Los mayores incrementos en créditos se producirán en el segmento de empresas, donde se espera un aumento del saldo del 7,9% anual, hasta alcanzar los 41.500 millones en 2020, debido a la desaparición de limitaciones en créditos a empresas con acceso a los mercados y en compañías de promoción inmobiliaria.

En crédito al consumo, la entidad prevé un crecimiento anual medio de saldos del 16,2%, hasta llegar a 6.800 millones en 2020, en tanto que en el mercado de hipotecas la entidad prevé ganar peso en nuevas operaciones, pero el saldo total descenderá a un ritmo del 2,2% medio anual, debido a que las amortizaciones seguirán superando a las nuevas concesiones. Con estas evoluciones, Bankia cambiará su mix de su cartera crediticia: el crédito a empresas pasará a pesar un 34% en tanto que las hipotecas reducirán su peso hasta el 54%.

 

El mayor volumen de créditos estará acompañado de una nueva reducción de los activos problemáticos de 8.800 millones de euros. De esta forma, la ratio de activos problemáticos quedará por debajo del 6% (12,5% en 2017) en bruto y del 3% en neto, en tanto que la tasa de morosidad se situará en el 3,9%, la tasa de cobertura quedará en el 56% y el coste de riesgo en 24 puntos básicos.

Bankia mantendrá con este plan su modelo de elevada generación orgánica de capital, de manera que su solvencia se situará en todo momento por encima del 12% CET1 fully loaded. El banco pretende reintegrar a los accionistas el capital que supere esta cifra.

Los cálculos del plan estratégico están realizados con una previsión de crecimiento del PIB español por encima del 2% durante los tres años, con un euríbor que alcanzará una media del 0,73% en 2020 y un escenario de paulatina recuperación del crédito.

Además de los parámetros financieros, Bankia se ha fijado también como objetivos incrementar la satisfacción de sus clientes, avanzar en el compromiso de sus equipos y mejorar en reconocimiento social.

Uno de los factores en los que más incidirá el banco para mejorar la calidad prestada a los usuarios será avanzar en el modelo de distribución, de manera que siga siendo muy flexible para adaptarse a la demanda de los clientes, que será paulatinamente más digital. El plan contempla que en 2020 el 35% de las compras se realicen por canales digitales. En torno al 65% de los clientes serán en ese momento digitales (dos millones más que ahora).

Para estar preparado para esa evolución, Bankia tiene prevista una inversión de 1.000 millones de euros en tecnología, de los que más de la mitad se dedicarán a la transformación del modelo.

El banco también prevé alcanzar alianzas estratégicas en el segmento de pagos para asegurar una posición dominante en el mercado y para facilitar a los clientes todos los medios de pago disponibles en el mercado.

Para avanzar en reconocimiento social, Bankia pondrá el foco en los que considera los grandes retos de la sociedad actual: educación y empleo (con la Fundación FP Dual, principalmente), medioambiente (con un plan de Ecoeficiencia y Cambio Climático) y digitalización responsable (con avances en ciberseguridad y en privacidad de datos de los clientes).