El día de 2 de junio de 2.017 ocurrieron muchas cosas relacionadas con el Caso Banco Popular que, una vez que vamos consiguiendo más documentación, nos lleva a pensar que el día clave no fue ni el 5 ni el 6 de junio, sino que todo se decidió en ese viernes caluroso en el que todos los actores dejaron de ensayar sus guiones de manera individual para comenzar la obra que iba a terminar con el rescate del Banco Santander y con la ruina de más de 305.000 familias.

En las últimas horas de la noche del día 2 y en las primeras del 3 de junio se produjo una ingente actividad a través de correos electrónicos y llamadas telefónicas entre la Junta Única de Resolución (JUR), el Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB) y el Banco Popular, en concreto, su presidente, Emilio Saracho. Diario16 ha tenido acceso a esos correos electrónicos que demuestran cómo se estaba preparando el terreno para la decisión que en las primeras horas de la mañana se tomó en la JUR y que se trasladó al FROB. No se trata de comunicaciones electrónicas al uso, sino que nos encontramos cómo Elke König envía una serie de datos codificados a Jaime Ponce, a Emilio Saracho y a Ignacio Sánchez Asiain, consejero delegado del Popular.

Este correo fue enviado el día 2 de junio a las 23.03 horas. A las 0.10 ya del día 3 de junio, Jaime Ponce, presidente del FROB, envió otro correo electrónico a Saracho y a Sánchez Asiain en el que les decía, entre otras cosas «os traslado los datos para celebrar una call breve mañana (9.00 AM) con el objetivo de coordinar ágilmente los siguientes pasos».

Jaime Ponce, en este correo, muestra cómo la intervención del Popular ya estaba decidida de antemano, además de solicitar información a Saracho para que fuera remitida a la JUR antes de esa reunión.

Sin embargo, ahí no quedó la cosa puesto que, en otra respuesta dirigida a Saracho a la 1:10 de la madrugada, un directivo del Popular indica que avisará de esta reunión a dos ejecutivos de JP Morgan. El hecho de que se citara al antiguo banco de Saracho indica que la intención de intervenir al Popular era clara y se demuestra en la frenética actividad que tuvo durante el fin de semana para vender a la entidad cuando comprobaron las verdaderas intenciones de un organismo dependiente del ministerio de Luis de Guindos como era el FROB y de la propia JUR. JP Morgan se estaba jugando una importante comisión por vender al Popular que no cobrarían si se vendía por un euro.

Al día siguiente, tal y como publicó Diario16, el FROB inició el proceso de intervención del Popular. Sin embargo, el día 2 de junio se ha convertido en un día crucial para la operación. Por la mañana se produjo la conversación entre Uría y Menéndez, el despacho de abogados de referencia del Santander, y Joaquín Hervada en la que se le indicaban todos los pasos que se debían dar para declarar la inviabilidad del Popular. Ese mismo despacho, al mediodía, envió otra comunicación a Hervada en la que se le indicaba todo el plan de actuación para el «Día R», es decir, para el día de la resolución, incluyendo, incluso, el plan de comunicación tanto interno como externo. Por otro lado, el día anterior, se produjo una conversación entre Emilio Saracho y un representante de Värde para tratar la oferta por la compra de WiZink. Por tanto, en ese viernes día 2 de junio arrancó realmente la ejecución del Banco Popular, un día en que todos los presuntos responsables se comunicaron entre ellos de manera activa o pasiva, pero con un único fin: llevar al Popular a manos del Santander por el menor precio posible y sin pensar en la ruina que provocaría en más de 305.000 familias.