La familia del Santander (el Grupo, el Banco y los medios controlados) parece estar de enhorabuena por el cierre de la operación de venta del banco americano del Popular: TotalBank. Nada más lejos de la realidad puesto que se trata de una operación nefasta en la que el grupo chileno BCI se está aprovechando de las necesidades de hacer caja que tiene el Santander para poder presentar unas cuentas a final de año que enmascaren la verdadera realidad de la entidad presidida por Ana Patricia Botín.

Tal y como publicó Diario16 hace unas semanas, un día antes de la intervención Emilio Saracho recibió una carta firmada por el presidente del banco chileno BCI en el que finalizaba las negociaciones porque el Popular veía un precio insuficiente los 540 millones de dólares más 15 que ofrecían los chilenos. Ahora el Santander cierra la operación en 444 millones de euros y todo parece indicar que se trata de una gran operación.

El Popular hubiera obtenido unas plusvalías superiores si Saracho lo hubiera vendido en el mes de junio, lo que hubiese dado, además, una inyección de liquidez importante. Sin embargo, no podía ser porque le fecha de la declaración de la inviabilidad y la intervención ya estaba fijada. Por otro lado, el propio Saracho, al igual que hizo con las ofertas de Barclays y Deutsche Bank ocultó el hecho al Consejo de Administración celebrado el mismo día en que se recibió la notificación de BCI.

Carta BCI Anverso

 

Carta BCI Reverso

Por otro lado, sigue sorprendiendo, aun siendo conocido, el poder que tiene el Santander sobre los medios de comunicación españoles. A través de la deuda o de sus participaciones tiene controlados a todas las cabeceras históricas…, salvo esta, como es lógico. Es sorprendente que medios tan serios e influyentes como el que fue llamado el medio del socialismo español y ahora pertenece a las élites de este «País» publiquen la noticia de la venta del TotalBank planteándolo como una gran operación, cuando, tal y como hemos afirmado en estas páginas no lo es por las dos razones expuestas, es decir, porque se rechazó un precio mayor en junio y porque lo que entonces no era una buena operación una venta por menor precio jamás puede ser mejor.

En la presentación del libro de Manuel Domínguez Moreno, Banco Popular. Una operación diabólica, los asistentes preguntaron y se sorprendían precisamente del comportamiento de los medios ante la operación que llevó al Santander a comprar por un euro a la sexta entidad española.

Además de otros puntos que ya hemos tratado en artículos anteriores, la venta de TotalBank demuestra que el Popular no era una entidad inviable ni, por supuesto, que tenía un valor de un euro. Había otras razones. Ustedes ya las saben.