Durante todo el año que vamos a concluir en apenas dos meses hemos vivido muchos acontecimientos, bastantes de ellos generando una volatilidad extrema especialmente en renta variable y materias primas, pero sobre todo hemos vivido una tónica importante desde principios de año, que ha marcado un denominador común interesante.
Esta tónica que prácticamente ha permanecido inalterable ha sido la subida imparable del par Euro/Dólar, situándose a principios de año entorno a los 1,04 y habiendo tocado máximos recientemente, en el entorno de los 1,21.
Es cierto que durante todo el año el par ha experimentado una subida muy importante sin acusar muchas correcciones de gran calado, con lo que hasta ahora nos hemos encontrado una subida importante, que prácticamente ha permanecido inalterable en lo que llevamos de año.
Esta escalada alcista ha sido producida, en gran parte,  por la fortaleza del euro mostrada durante todo el ejercicio, que se ha revalorizado prácticamente en comparación con la mayoría de monedas de referencia.
Y es que desde hace unas sesiones y coincidiendo con la reunión del Banco Central Europeo en la que después de ella asistimos a la conferencia de Mario Draghi parece que se ha revertido esta tendencia principal. El presidente de BCE pudo aclarar muchas dudas que estaban en el horizonte sobre las futuras compras de deuda, así como los  estímulos aportados por parte del Banco Central Europeo y cómo se iban a comportar en el futuro.
Esta nueva dimensión que puso Mario Draghi sobre la mesa ha conseguido que la tendencia del par Euro/Dólar se revierta y se empiece a ver los primeros signos de debilidad del Euro. Si bien es verdad que todavía queda mucho por revertir, ya que una escalada tan alcista es difícil de restituirse en un corto plazo, es cierto que están empezando a notarse los primeros síntomas de esta nueva situación.

Daniel García es analista en XTB