Hace aproximadamente cuatro meses Miguel Zorita entró en nuestras vidas. Nadie conocía a este ejecutivo valenciano más que por el tiempo en que presidió la auditora Deloitte. Sólo tenían conocimientos de él en ciertos círculos de la gran empresa. Cuando le nombraron asesor especial de la empresa asturiana Duro Felguera alguien de ese entorno nos hizo una advertencia: «cuidado con Zorita, deberíais investigarle». Fue cuando iniciamos la investigación que ha llevado a este medio a publicar las diferentes informaciones que ustedes ya conocen.
En primer lugar, su paso por el Grupo San José fue un verdadero desastre, pero, aun así, se benefició porque durante el tiempo en que fue administrador de una de las sociedades del Grupo en Chile, firmó un contrato por 1,4 millones de dólares en concepto de asesoramiento con una de sus sociedades, algo extraño teniendo en cuenta que San José ya disponía de los mejores bufetes de abogados del país andino para recibir ese asesoramiento.
En segundo lugar, esas empresas propiedad de Zorita no tenían ningún tipo de actividad en Chile, ni tenían trabajadores, además de estar domiciliadas en bufetes de abogados. Si no hay actividad, ¿cómo es posible que pudieran facturar 1,4 millones de dólares? El procedimiento fue que una de las empresas de Zorita, Zima Asesorías Limitada, facturó a Grupo San José esa cantidad y posteriormente ese dinero se transfirió a otras dos sociedades del valenciano que, casualmente, ampliaron capital por la misma cantidad.  Sin embargo, los balances del año del aumento de capital declarado por las empresas de Zorita son cero, lo cual constituye un delito por no haber declarado el incremento de capital. Hay, además, una relación de los domicilios postales, hecho que sólo es permitido para empresas cuya actividad es realizada fuera de la región, por lo que Zima facturó a empresas domiciliadas dentro de la misma región. Por tanto, según las fuentes y la documentación consultada, nos encontramos ante unas irregularidades tributarias presuntamente cometidas para obtener beneficios fiscales y mover dinero de manera opaca. Ante estos hechos, la pregunta que cualquiera se haría sería la siguiente: ¿ha declarado Zorita los beneficios de esas empresas en España? ¿Tiene constancia la Agencia Tributaria de España de estas operaciones? ¿El Grupo San José sabe que, mientras Zorita fue consejero delegado y apoderado de las filiales chilenas, pagó 1,5 millones de dólares en concepto de asesoramiento a una empresa de Zorita?
Por otro lado, está la llegada de Miguel Zorita a la tecnológica asturiana Daorje en la que hay aspectos oscuros en los que tanto la Fiscalía Anticorrupción como la propia Agencia Tributaria deberían entrar a investigar de oficio. La entrada de Zorita en Daorje vino precedida de la constitución de la compañía luxemburguesa Engineering Solutions Sàrl (ESS) en julio de 2.014. Esta sociedad fue constituida por Continuum S.A., otra entidad luxemburguesa controlada por Martin Gruschka y que también tiene relaciones con Zorita. En diciembre de ese año se publica en el BORME que ESS es el socio único de Daorje S.L. y que Miguel Zorita es nombrado su presidente. No es hasta octubre de 2.015 en que el ejecutivo valenciano entra como accionista de la sociedad asturiana, cuando Continuum S.A. le dece el 30% de las participaciones sociales de Engineering Solutions Sàrl, es decir, 375 acciones, con un valor nominal de 3.750 euros, dado que el total del capital suscrito es de 12.500 euros. Esta operación se hace a través de una sociedad de Zorita: Zima Equity Investments S.L. ¿Por qué le regalan un 30% de la compañía? Posteriormente, se realiza una ampliación de capital que le deja como máximo accionista de Daorje. Miguel Zorita no es un hombre al que se le calcule un gran patrimonio, sin embargo, ¿de dónde sacó el dinero? Zorita no pudo disponer de líneas de crédito en alguna entidad financiera porque los costes financieros habrían quedado reflejados en la cuenta de pérdidas y ganancias de Zima. En definitiva, los fondos para la generación de esos créditos contra ESS sólo pudieron venir o del patrimonio personal de Zorita o de un tercero que los hubiese puesto por éste. los movimientos que hizo Zorita para hacerse con Daorje no son muy transparentes. Sociedades interpuestas, utilización de empresas luxemburguesas (con lo que ello trae consigo respecto a la transparencia de una sociedad domiciliada en un paraíso fiscal). Por otro lado, tenemos el origen de los fondos con los que Gruschka realiza sus operaciones: fondos de origen desconocido.
Ante esta situación Diario16 ha decidido dar un paso adelante y entregar toda la información de la que disponemos sobre Miguel Zorita a la Fiscalía porque hay en juego algo más importante que el cumplimiento de la ley: el futuro de los más de 2.000 puestos de trabajo de Duro Felguera. Las intenciones de Miguel Zorita para la empresa asturiana no están nada claras y, como toda su trayectoria profesional, está inmersa en sombras. Ya hemos publicado cómo a los posibles inversores que se acercan a Duro Felguera el ejecutivo valenciano les pone como condición la firma de un documento por la que se le garantiza la presidencia de la compañía, hecho que ya es en sí irregular puesto que esa decisión le corresponde al Consejo de Administración. También les hemos informado de que desde que Zorita está ocupando el puesto de asesor especial cobrando un millón de euros la situación de Duro Felguera es peor. Por tanto, en esta situación no sólo se tiene que implicar la Administración de Justicia, sino las propias centrales sindicales, el Gobierno del Principado y la propia sociedad asturiana porque si se llegaran a cumplir los deseos de Zorita la industria del Principado correría serio peligro.
Por otro lado, hoy se celebra una reunión del Consejo de Administración de Duro Felguera en la que se pretende que Ángel del Valle dimita. Por dignidad no debería hacerlo y su posición debe ser otra totalmente diferente a la que pretenden tanto Zorita como el Banco de Santander. Su posición en esa reunión, de cara a los que quieren su dimisión, deberá ser la de hacerse fuerte y si alguno de los verdaderos miembros del Consejo, no Miguel Zorita que ni siquiera tiene derecho a asistir a esas reuniones, quiere ser presidente de Duro Felguera quiere ese puesto debe tener la valentía de decirlo, presentar los avales suficientes, un plan de viabilidad, un documento firmado ante notario por el que la banca (Santander) desbloqueará la situación y el compromiso de que Duro Felguera permanecerá en Asturias manteniendo los 2.000 puestos de trabajo. Si alguno de los consejeros puede asumir esos compromisos, Ángel del Valle podría apoyarlo, pero, eso sí, asumiendo las mismas exigencias que Zorita y el Santander le imponen a él. No se puede permitir que Zorita asuma la presidencia de Duro Felguera porque entonces será el fin de la compañía en Asturias y, por tanto, de los 2.000 empleos. Sin embargo, hay un hecho fundamental: si Del Valle dimite y deja su puesto, la compañía se hundirá porque le dejará el campo libre a Zorita. Esa sería una mala noticia para los trabajadores y para el propio Principado de Asturias.
Además, Ángel del Valle tiene la obligación con sus trabajadores y con toda la sociedad asturiana de reunirse con los representantes sindicales y las autoridades políticas para explicar y probar cuáles son las verdaderas intenciones tanto de Zorita como del Banco de Santander. La pasada semana Del Valle recibió pitos en la entrega de los Premios Princesa de Asturias, pitos que en algunos casos pudieron estar provocados, en algunos casos, por el desconocimiento de la verdadera situación de Duro Felguera o, directamente, por la inducción del propio Zorita que con ello lograría que Ángel del Valle sufriera un mayor desprestigio. Esta es otra razón por la que debe mantener esa reunión y decir que él se queda para, precisamente, defender esos puestos de trabajo y para que a Duro Felguera no le ocurra lo mismo que a Abengoa o al Banco Popular, las últimas víctimas del Santander.
Diario16 como medio de comunicación ha ido informando sobre Miguel Zorita y nos hemos visto en la obligación de entregar toda nuestra investigación a la Fiscalía Anticorrupción. En ese dossier van incluidas las actividades del ejecutivo valenciano en sus empresas en Chile, Daorje, su relación con Martin Gruschka y con empresas situadas en paraísos fiscales, su paso por el Grupo San José y otras empresas a las que prometió mucho pero que las llevó a una situación difícil, los movimientos que realizó para hacerse con el control de Iberia,  e, incluso, a presuntas irregularidades en las auditorías realizadas durante el tiempo en que presidió Deloitte. Una vez sea entregada esta documentación tendrá que ser la Justicia la que comience a actuar y a investigar, pero lo fundamental de todo esto es que los 2.000 empleos de Duro Felguera se mantengan en Asturias.