Desde que el  Grupo Diario16, al que pertenece Sabemos, lleva informando sobre la operación que llevó al Popular a ser intervenido y entregado de forma prácticamente gratuita al Santander hemos recibido miles de comunicaciones de los afectados. Algunas de ellas las hemos hecho públicas, sólo las que hemos sido autorizados a publicar respetando, eso sí, el anonimato que se nos ha pedido mantener. En estos días estivales hemos detectado que el sentido de muchas de esas comunicaciones estaba cambiando de la indignación económica por haberse quedado en la ruina a las consecuencias políticas de la decisión adoptada. En uno de esos correos uno de los afectados nos comenta lo siguiente:
«Lo que ha acontecido con el Banco Popular a mí, como pequeño autónomo, me ha fulminado. Pero a los sufridores de la calle nos queda un arma que quizás ellos no han visto pero que, sin duda, la tenemos y, sin duda, la usaremos, pues han expropiado al banco más conservador de España y fuente de votos populares. En mi caso somos cuatro a votar y siempre lo habíamos hecho al PP pero ahora esto también tiene consecuencias políticas, familias con hijos, abuelos, padres, etc. que multiplicado por 300.000 salen un montón de votos. Así lo hemos comentado hoy en dos sucursales en las que hemos estado para pedir documentación sobre obligaciones subordinadas de 2011 que me vendieron como plazos fijos y poder denunciar. Ya en tiempos pasados el PP del sr Aznar, cuando tenía ganadas las elecciones y todo iba sobre ruedas para ellos y para mí, pues era votante suyo, debido a unos desgraciados acontecimientos, perdieron las elecciones en el último momento. La expropiación del Popular también tendrá consecuencias políticas, pues al conservador que le quitas todo lo radicalizas.  “Sólo los “tontos” tiran piedras a su propio tejado».
Como decimos, esta reflexión del lector no es la única que hemos recibido. Luis de Guindos, en su afán por salvar al Santander va a conseguir que el Partido Popular pierda el Gobierno, incluso ser el principal partido de la oposición en las próximas elecciones generales. El lector lo deja claro: son cientos de miles los votantes del PP que forman parte de los más de 300.000 arruinados y la transcendencia política de lo que se ha perpetrado va a tener sus consecuencias porque no son sólo los titulares sino que también son sus familiares, amigos, conocidos o compañeros de trabajo. Evidentemente, no todos los 300.000 eran votantes del Partido Popular. La sexta entidad financiera del país tenía clientes de todos los colores e ideologías políticas, pero el lector tiene razón de que el perfil era muy conservador, ese tipo de ciudadano conservador que se siente orgulloso de serlo a pesar de que su estatus social no se ajuste al de las élites: pensionistas, trabajadores, pequeños autónomos, jubilados, etc. Ese es el perfil de los arruinados por la operación de De Guindos para salvar al Santander. Lo hemos repetido muchas veces durante estos meses: los arruinados no son grandes inversores, son gente como usted o como yo, gente que tenía esa pequeña inversión para tener un colchón con el que poder pagarse las vacaciones de verano o para tener un remanente con el que poder ayudar a hijos o nietos que están son víctimas de la crisis.
El PP, tal y como afirma el lector, ya perdió unas elecciones que tenía ganadas de antemano —y con mayoría absoluta—, por la gestión manipuladora que hicieron de los atentados del 11M. La intervención del Banco Popular para rescatar al Santander permitida por el Gobierno del PP a través de la inacción de todos los órganos supervisores dependientes del Ministerio de Economía —Banco de España y CNMV—, de los movimientos en Europa, le va a costar al partido conservador más de 1 millón de votos. Con los votos que está recuperando el PSOE, los que recuperará Podemos y el trasvase de apoyos que recibirá Ciudadanos, además de otros partidos de la derecha como el PNV, el PP perderá el Gobierno gracias a Luis de Guindos.
Cuando un Gobierno maniobra para favorecer a las élites por encima de los intereses legítimos de los ciudadanos que son los tienen la soberanía del Estado la consecuencia es que ese Gobierno recibirá la rebelión del pueblo, incluso de quien es afín al partido gobernante. Hay una frase del lector que es lapidaria: «La expropiación del Popular también tendrá consecuencias políticas, pues al conservador que le quitas todo lo radicalizas». Poco más hay que añadir.