Estamos encarando el último cuatrimestre del año y lógicamente toca hacer balance sobre la situación en la que nos encontramos. Y, cómo podemos abordar el último tramo del año para sacar la mayor rentabilidad posible, ya que el periodo estival no ha sido del todo rentable.
Si bien es verdad que el verano no ha sido el periodo más alcista del año, he de decir que el volumen negociado ha sido muy bajo y gran parte de los inversores se encontraban fuera de mercado. Esto se debe a que durante el primer semestre habían conseguido prácticamente el objetivo anual.
Lo que es cierto es que hace exactamente ocho meses nos encontrábamos con una moneda europea muy débil frente al dólar, situados en prácticamente una paridad respecto a la moneda del otro lado del charco.
Con unos mínimos de 1,03 marcados a finales del año pasado, el euro/dólar inició una escalada alcista con una verticalidad impresionante y difícil de ver en una divisa. La cuestión es que esta escalada parece que aún no ha terminado, ya que acaba de marcar prácticamente máximos anuales, en niveles de 1,20.
En un entorno con un euro tan fuerte, es difícil no preguntarse, ¿hasta qué punto nos interesa en Europa que nuestra moneda siga fortaleciéndose, dado que podría afectar negativamente a las exportaciones?
La conclusión que sacamos es que a estos niveles de precio en el euro/dólar, de momento sería poco prudente hablar sobre un impacto demasiado negativo en las exportaciones de nuestro país con países fuera de la zona euro. De hecho, estos niveles podrían ser unos precios donde la divisa se puede estabilizar en un rango en torno a 1,15 y 1,25. Aquí puede encontrar un punto de equilibrio para ambas economías.

Daniel García es analista de XTB