Un hedge fund es un préstamo de títulos condicionado. Consiste en la cesión de acciones a terceros a cambio de una rentabilidad. Se trata de una operación que suelen realizar fondos de inversión o grandes inversores en esos valores que apuestan por la caída del mismo. Estos últimos toman prestadas las acciones para venderlas y recomprarlas más tarde, ganando así la diferencia. Los hedge fund tiran a la baja las acciones.
En el caso que nos ocupa, dos de los principales bajistas del mercado español y que, casualmente, fueron los que más ganaron en la operación del Banco Popular, están dirigiendo ahora sus puntos de mira hacia Bankia. Se trata de AQR y Marshall Wace.
Según los datos publicados por el diario económico Expansión, «Marshall Wace ha construido una posición bajista sobre el 0,70% del capital de Bankia, un 45% más que al cierre del pasado mes de mayo. Por su parte, AQR alcanza el 0,8%, la posición más agresiva que ha tenido nunca en el banco. Juntas suman un valor de mercado de unos 200 millones de euros que convierten al banco que preside José Ignacio Goirigolzarri en el objetivo número uno de los hedge en el sector financiero español».
Que los bajistas más agresivos del mercado español estén atacando a Bankia de este modo da que pensar que, en primer lugar, el mercado bursátil es insaciable. Ya se cargaron al Banco Popular dejando a más de 300.000 personas sin nada. En segundo lugar, da la impresión de que el propio mercado se venga de la entidad dirigida por Ignacio Goirigolzarri por su negativa a comprar el Banco Popular.
Ya hemos informado acerca de cómo el presidente de Bankia, como un buen gestor y un buen banquero comercial, a diferencia de Emilio Saracho, siempre puso pegas a la adquisición de la sexta entidad financiera del país, incluso cuando estaba en un valor de 0.30 euros la acción. Goirigolzarri tenía muchas dudas, sobre todo por el modo en que se estaba manejando la operación bajista encabezada por Antonio del Valle y el propio Saracho. Tal y como se está demostrando con el Santander, la propia operación ya tiene un tono oscuro que en algún momento hizo que su propia presidenta afirmara a sus círculos más íntimos que se estaba arrepintiendo de haber comprado el Popular por un euro. Goirigolzarri tuvo razón con sus resistencias. A él se le encomendó una misión: reflotar Bankia y lo está haciendo, por más que haya voceros a sueldo que afirmen lo contrario, dado que ya tiene a la entidad heredera de Cajamadrid y Bancaja en beneficios netos. Además, a diferencia de cualquier otro presidente de banco español, Goirigolzarri tiene al pueblo español como principal accionista y, por tanto, por responsabilidad debe cuidar mucho en qué operaciones se mete.
Sin embargo, los mercados no perdonan. Hubo mucha gente que ganó mucho dinero con las operaciones a corto del Popular, y no sólo Antonio del Valle (que por mucho que diga que ha perdido 550 millones de euros, según fuentes consultadas ganó una cantidad bastante superior hasta la semana anterior a que Saracho le dejara tirado). Sin embargo, también hubo gente y fondos que dejaron de ganar cientos de millones por la negativa de Goirigolzarri ya que la rentabilidad para estos inversores estaba en la recuperación de la acción del Popular. Según analistas de mercado consultados por este medio estaríamos hablando de una rentabilidad superior al 200% en el tercer trimestre y un acumulado a final de año por encima del 300%, es decir, que se estimaba que la acción del Popular estaría en los 0,90 euros la acción a final de año. Como pueden comprobar, estamos hablando de mucho dinero que mucha gente dejó de ganar. Por eso, los fondos o hedge fund que siempre juegan a corto se están cebando ahora con Bankia.
Viendo que esta operación ya lleva varios días funcionando nuevamente la pregunta está en el aire: ¿dónde están los reguladores? ¿Dónde está el Banco de España? ¿Dónde está la CNMV? Actuaron muy rápido con Liberbank con el resultado que hemos visto de recuperación del precio de la acción. El problema que tenemos ahora es diferente puesto que Bankia no es una entidad cualquiera. El 69% pertenece al Estado, es decir, al pueblo español. No frenar estas operaciones bajistas aplicadas con estrategias agresivas de compraventa en corto están haciendo perder dinero al Estado. ¿Qué hace Luis de Guindos que no pone a todos los órganos supervisores a frenar estos movimientos de los hedge fund? ¿También tiene ánimos de venganza porque Goirigolzarri se negó a entrar en su juego para comprar el Popular?
Entramos ya en el terreno político y la permisividad con estos movimientos de los mercados dirigidos contra una entidad concreta debería tener responsabilidades si el quebranto es grande puesto que ese ataque se hace contra el dinero público y la principal responsabilidad de Luis de Guindos y del Gobierno del Partido Popular es defender los intereses de España y de su pueblo, ¿o no? De Guindos ya mintió cuando afirmó que el rescate bancario no iba a costar nada a los españoles y ya estamos por encima de los 60.000 millones de euros según los datos facilitados por el Tribunal de Cuentas. No supo defender al Popular de la operación de Del Valle, Saracho y Calderón (y de todos los grandes fondos y bancos de inversión) porque él tenía la intención de que el precio de la acción de la sexta entidad del país bajara para que fuera comprada y se ganara rentabilidad con la operación. Si no pone freno al ataque que está sufriendo Bankia, si no para esta venganza de los mercados contra Goirigolzarri, será responsable de que los españoles pierdan miles de millones de euros.
Hoy Bankia ha perdido un 1,44% siguiendo la tendencia negativa de la última semana. ¿A qué espera la CNMV para parar este ataque del mercado?