Visitar Granada es una experiencia única para el ser humano. Hay ciudades que entran en el cuerpo, en la mente y en el alma, y Granada es una de ellas. Hay lugares que te transportan en el tiempo mientras paseas por sus calles, mientras contemplas un atardecer mágico o disfrutas de la gastronomía local en una terraza acompañando la comida con una cerveza o un vino de la tierra.

Granada tiene todo eso y más: historia, arte, y, sobre todo, la melancolía que va sembrando a medida que se acerca el momento de partir. En la ciudad nazarí nos paseamos casi sin querer por el mundo mágico de las Mil y Una Noches encontrándonos con palacios de ensueño y con el sueño de los jardines de la Alhambra.

El sonido del agua corriendo, las vistas desde la Alhambra, el paseo por el Generalife, todo es un sueño, todo es un viaje a la historia que se nos quedará grabada del mismo modo que los murales esculpidos en yeso y escayola.

La propia ciudad ya nos abre sus brazos para regalarnos experiencias inolvidables. Sus calles seducen al huésped, porque, Granada no recibe visitantes, hospeda a quienes quieren descubrirla, no en vano el número de  huéspedes no para de aumentar. La alegría de sus gentes y una oferta gastronómica inigualable, con sus bares de tapas, sus pescaítos fritos o el gazpacho alegrarán el paladar de quien quiera sentarse a tomar una cerveza en una de sus terrazas.

Los tablaos flamencos también son un aliciente para quien quiera descubrir este arte milenario. El barrio del Sacromonte está calificado por expertos flamencólogos como el posible origen de este arte. Sus cuevas, su color rojizo, sus chumberas ofrecen un viaje a un pasado centenario de bohemia artística. Ahí nos podemos encontrar con algunos de los tablaos más importantes de Granada y donde se puede escuchar el arte más puro.

En la ciudad nazarí hay una gran oferta de alojamiento y en plataformas como Holidu el visitante podrá encontrar un lugar donde descansar sin perder la sensación de continuar en el sueño en que el entorno granadino le introduce.

Si la experiencia de Granada no deja satisfecho al visitante, a apenas 100 kilómetros nos encontramos con la magnitud de la Costa Tropical. Esta es una zona donde se pueden disfrutar de temperaturas cálidas durante todo el año y que ofrece un sinfín de playas maravillosas como estas. Si la costa no es un atractivo suficiente, Granada también ofrece la majestuosidad de Sierra Nevada, que permitirá el disfrute de la nieve o del paraje inigualable del Parque Nacional. En invierno se puede disfrutar del ski y en primavera, verano y otoño de deportes como el senderismo.