La celebración del solsticio de verano en la cantera del cerro de los Molinos el sábado se cerró con el concierto de Pedro Guerra que hizo las delicias de los numerosos asistentes que acudieron a conocer los temas de sus dos nuevos discos, Arde Estocolmo y 14 de ciento volando de 14, en el que ha musicado 14 sonetos de Joaquín Sabina que ha grabado con la colaboración de grandes artistas, desde Ana Belén a Nash pasando por Silvio o Serrat. Un total de 32 cantantes, “un abanico extenso y diverso con representación de todos los géneros musicales” afirma Guerra.

La celebración del solsticio también tuvo otras actividades como la ceremonia de las estaciones y el regalo del tradicional medallón de cerámica a los asistentes, además de una molienda tradicional.

Pedro Guerra estuvo muy cercano a su público. Explicaba que hemos pasado una época en la que la cultura ha estado muy abandonada aunque hay mucha gente buena, se acordaba de María Rozalén pero dice que se ha bajado el listón mucho en las músicas que se ponen y se escuchan, “los textos y las letras tienen el listón muy bajo y es terrible porque esa música atrae a mucha gente”. Pero todas las épocas tienen su lado bueno y es que hay mucha gente buena, prosigue, como viendo siempre el lado bueno de las cosas.

En cuanto a la gira promocional explica que este año va a ser muy larga, porque además de la gira con la Red de Teatros de Castilla La Mancha, tiene otras muchas actuaciones dentro y fuera de España.