En estos entornos económicos en los que nos movemos, donde el trading de alta frecuencia y los derivados financieros mueven la mayor parte del volumen de mercado mundial, es importante tener conceptos muy claros sobre el apalancamiento y cómo puede jugar en tu contra cuando se incrementa la volatilidad.

La posibilidad de invertir con apalancamiento y hacerlo sobre valores nominales bastante mayores, induce muchas veces a hacerse ideas equivocadas sobre lo que estás invertido en mercado y cómo puede afectarte un movimiento en contra de tu operación.

Es importante saber, como es lógico, que el apalancamiento efectivo no es una obligación, es una posibilidad que no se tiene porque usar de una manera sistemática, ya que el inversor puede operar en base única y exclusivamente al tamaño de su cuenta y nada más.

El problema muchas veces viene cuando tienes una operación abierta en el mercado y el nivel de apalancamiento es muy alto; es decir, estás sobreapalancado pues con unos incrementos de volatilidad y una vuelta en contra en la dirección de tu operación puede hacer que pierdas la cuenta fácilmente.

Por suerte, el bróker dispone de una herramienta llamada margin call, basada en la ejecución de un cierre parcial y total de las operaciones antes de que tu cuenta pueda llegar a cero, para que precisamente pueda evitar que un inversor se quede en una cuenta en negativo o descubierto.

Es básico saber que este tipo de herramientas ayudan y dotan al mercado de una mayor liquidez, incrementando también el volumen negociado, pero hay que saber controlar este tipo de parámetros. La flexibilidad operativa que garantizan esta herramientas conlleva una gran responsabilidad a la hora de trabajar con estos derivados financieros para no convertir una ventaja en una lacra.

Daniel García, analista de XTB