La economía colaborativa, o en concreto P2P, como lo define la Comisión Europea (CE), tiene cada vez más adeptos. Los intercambios de bienes y servicios entre particulares a través de plataformas están en auge, debido sobre todo a su bajo precio. Esto también ha provocado las reacciones airadas de sectores como el hotelero frente a Airbnb; o el del taxi con Uber.

Aunque curiosamente los usuarios tienen recelos hacia las prácticas de estas compañías. Así lo refleja un informe (‘Exploratory Study of consumer issues in peer-to-peer platform markets’) de la CE que indica que la mitad de los usuarios tienen problemas con estas empresas; y, aún más gente, se siente indefensa al no saber quién es el responsable del servicio por el que pagan.

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Para desarrollar el informe se han basado en el análisis económico de los principales modelos de plataformas de P2P en los 10 países (entre ellos España) con mayor volumen de negocio, así como diferentes encuestas a consumidores. Además, se han llevado a cabo estudios concretos de Yoopies, Wimdu, Wallapop, EasyCarClub, Nimber, Peerby, Blablacar, Airbnb, Uber Pop/Pool y eBay; durante el segundo semestre de 2016.

Sobre el volumen total que aporta la CE, en suelo europeo se mueven 27.905 millones de euros en este tipo de plataformas, en el total de 485 que tiene contadas Bruselas. En cuanto a España, cuyo registro oficial estima en 23, apunta a un gasto acumulado de 2.504 millones de euros.

Pero lo más preocupante viene de la percepción de los usuarios. El 55% de los encuestados asegura haber tenido problemas con este tipo de plataformas. El motivo que argumentan es una falta de calidad en los servicios contratados. Aunque los más preocupante es que la mitad (46%) de esas personas que tuvieron un problema no pusieron ninguna reclamación, ni hicieron nada al respecto. Consideran que les supondría una pérdida de tiempo.

¿Y por qué siguen creciendo estas plataformas? El éxito de Airbnb, Uber o Blablacar se debe a que los usuarios aceptan como “parte del juego” estas condiciones por unos precios más baratos. Incluso la mitad de las personas reconocen que no se fían de los sistemas de control y calidad de estas empresas.

¿En Airbnb o Uber quién manda?

El informe hace una diferenciación entre plataformas. Los usuarios, más o menos, tienen claro quién es el responsable en las de menor tamaño. Pero un 60% de los encuestados reconoce que no sabe a quién o contra quién reclamar si sucede algo en las más grandes. Esto también se deriva por el propio tipo de negocio.

Maneras de intermediar con las plataformas

Según el informe de la CE ‘Una Agenda Europea para la economía colaborativa‘, asumen que las relaciones son complejas, dado que pueden ser entre empresas; empresas y consumidores; consumidores y empresas; y consumidores.

Pese a este desconocimiento, al 85% de los usuarios les gustaría saber algo más sobre las empresas, que fueran más trasparentes y quede claro quién es el responsable cuando hay algún tipo de percance. Todo esto se deriva en que no se conoce muy bien, a nivel jurídico, quién se hace cargo de la situación. Si es el proveedor de servicios, el usuario de la plataforma que la usa como negocio, el usuario de la plataforma…

Y los datos, no podían faltar los datos

Otro de los asuntos, lógicamente, que preocupa a los usuarios en su relación con estas plataformas de economía colaborativa tiene que ver con los datos personales. Sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una pata esencial dentro de sus modelos de negocio. Bien en la venta a terceros a para usos comerciales y de fijación de precios.

Cómo se comparte con terceros los datos personales

Según el informe, en alguno de los casos estudiados no queda muy claro cuáles son las normas de protección de datos y lo relativo a la venta de datos a terceros. De hecho, tan solo mencionan a Blablacar como modelo a seguir puesto que concretan expresamente que no vende datos a otros.

De este modo, según las encuestas realizadas, los datos personales son otro motivo por parte de los usuarios para argumentar que echan de menos mayor transparencia en estas plataformas. Y es que, sale barato utilizar servicios de Airbnb o Uber u otras plataformas, pero los usuarios cada vez se encuentran más indefensos.