Las compañías implicadas en el desarrollo de la tecnología 5G pisan el acelerador. El que será estándar de comunicación móvil dentro de muy poco, debe estar listo en un par de años, de ahí que los implicados dobleguen esfuerzos. Es el caso de ZTE, que en 2016 elevó su gasto en innovación hasta los 400 millones de dólares para el desarrollo del futuro 5G.

Así, la necesidad obliga, por eso la compañía de origen chino, pero que ahora mismo opera en casi todo el mundo, es consciente de que debe incrementar el paso para competir con rivales como Ericsson, Huawei o Nokia. Por el momento ZTE se va abriendo camino en el negocio de las infraestructuras de red, pero todavía le falta.

Para ello han puesto todo de su parte, y lo explican públicamente. En el reciente encuentro ‘Tokyo Bay 5G Summit’, el responsable de redes inalámbricas de ZTE, Wang Xinhui, manifestó en la web especializada ‘Mobile World Live’ que “en el pasado la compañía era menos madura”. El directivo asegura que el desarrollo del 2G y el 3G (incluso el 4G) les cogió cuando todavía no tenían tanta escala. Pero ahora asegura que han destinado una cantidad muy importante de dinero y recursos humanos para competir de tú a tú con los grandes de la industria.

Entre las innovaciones, que lógicamente todavía no pueden explicar en profundidad, desde la compañía prometen un incremento potencial del rendimiento en la banda ancha móvil; y, sobre todo, una mejora de la latencia, una cuestión que es primordial para todos los fabricantes de redes con el 5G.

ZTE mete dinero y trabajadores

Sobre los datos que ha facilitado la compañía, durante 2016 elevó la inversión en I+D hasta los 400 millones de dólares. Además, la seriedad con la que ZTE se está tomando el futuro despliegue de 5G se nota en las 1.600 personas que han asignado en centros de investigación de China, Estados Unidos y Europa para abordar las urgencias que precia esta tecnología.

En este contexto, desde la compañía estiman que a partir de 2019 puedan empezar a hacer rentable esta inversión en 5G, y que desde 2020 sea uno de los pilares de ingresos de ZTE. Aunque precisan, como es lógico, que también depende de la velocidad que se den los países para implementar su uso comercial una vez que las regulaciones estén dispuestas.

Por el momento, junto a Qualcomm y China Mobile están haciendo pruebas cada vez más exigentes para que todo el ecosistema esté listo en 2019, donde calculan que ya habrá un parque móvil con bastantes dispositivos que soporten esta tecnología.