La estiba afronta una semana clave para encauzar y resolver el conflicto abierto en el sector hace cuatro meses, cuando a comienzos de febrero el Gobierno planteó su reconversión con el fin de liberalizarlo, adecuarlo a la normativa europea y evitar una multa.

Este próximo jueves, 1 de junio, la patronal Anesco y los sindicatos de estibadores están convocados a una nueva reunión, que tendrá lugar tras el principio de acuerdo logrado en el encuentro del pasado lunes 23 de mayo.

Los sindicatos acuden a la reunión con intención de lograr el acuerdo, según seguró Antolín Goya, coordinador de Coordinadora de Trabajadores del Mar, principal sindicato de la estiba, esta semana pasada. No obstante, Coordinadora y el resto de sindicatos del gremio (UGT, CC.OO., CIG y CGT) mantienen aún convocados tres días de paros en los puertos, para los días 5, 7 y 9 de junio.

Además, la patronal Anesco enfrió la posibilidad de acuerdo al indicar que la reunión del pasado jueves tiene como fin “constituir la mesa negociadora” con la que, según aseguró, “comenzará un complejo proceso hasta que se puedan alcanzar acuerdos”.

A pesar de ello, la asociación empresarial acudirá al encuentro con una “amplia voluntad de diálogo” y con “soluciones que garanticen el empleo de los actuales estibadores”, la que constituye principal reivindicación de este colectivo.

No obstante, también “exigió” que los sindicatos “cumplan los compromisos adquiridos en el principio de acuerdo alcanzado con la patronal a finales del pasado mes de marzo”, aspectos ya asumidos por los estibadores y que conforman el preacuerdo del pasado lunes.

Se trata de aceptar bajar un 10% los salarios más altos del colectivo (de más de 2.230 euros mensuales, esto es, tres veces el salario mínimo interprofesional y un 5% más) y negociar cambios en la forma de organizar las jornadas y los turnos de trabajo para mejorar la competitividad den los puertos.