La III Carrera de la Mujer que se celebra en Alcázar de San Juan ha batido nuevamente el record de participación, alcanzando la cifra redonda de 2.000 dorsales vendidos para contribuir a la investigación contra el cáncer. La Plaza de España se convirtió en la mañana el domingo, 28 de mayo, en una gran alfombra rosa cuando llegaron a meta las participantes.

Alcázar de San Juan es un pueblo que ha demostrado en numerosas ocasiones su conciencia solidaria y que, una vez más, lo hizo el pasado domingo en la lucha contra el cáncer. 2.000 mujeres participaron en la III Carrera de la Mujer, superando todas las previsiones y aumentando en un 35% la participación con respecto al pasado año 2016, en la que el total de participantes alcanzó la cifra de 1.500, 200 más que en el primer año que se puso en práctica esta iniciativa.

Mujeres de todas las edades, algunas acompañadas por sus hijos o sus mascotas, en patines o con un vehículo adaptado, se concentraron a las 10 de la mañana en la Plaza de España para comenzar el recorrido de esta prueba solidaria y teñir de rosa las calles de la ciudad. La alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, fue la encargada de dar la salida de esta carrera solidaria organizada por el Club de Maratón Altomira.

Carmen González, presidenta de este club deportivo, mostró su satisfacción por el gran éxito de participación alcanzado este año, que ha agotado los dorsales previstos e incluso se ha tenido que dar salida a camisetas de la anterior edición. “Cuando se quiere ayudar, no importa el uniforme. Sólo podemos agradecer a las mujeres de Alcázar su participación y que, un año más, se hayan convertido en protagonistas”.

Igual de agradecida se mostró la presidenta en Alcázar de la Asociación Española Contra el Cáncer, Teresa Gil, que agradeció también la labor del Club Altomira y la colaboración de los diferentes patrocinadores.

Por su parte, Rosa Melchor, alcaldesa de la ciudad, destacó que lo más importante de esta carrera es desligar la idea de “muerte” de una enfermedad como el cáncer y generar un ambiente positivo y solidario para favorecer la investigación y trasladar el mensaje que “se puede luchar y vencer esta enfermedad”.

Una positividad contagiosa que se podía ver en las sonrisas de todas las mujeres participantes y en la vitalidad que mostraron, también finalizada la carrera, participando junto a Mar Fitness en una exhibición de zumba.