El negocio de las infraestructuras de telecomunicaciones está más vivo que nunca. La gran explosión de conectividad que está por venir ha llevado a los grandes actores del sector a invertir de manera rápida y voraz. Cellnex es un ejemplo. Por eso no quiere que el asunto de la opa sobre Abertis afecte en su capacidad de actuación.

Para ello, su presidente ha tenido que ser muy contundente. Así, Francisco Reynés, que a su vez es consejero delegado de Abertis, ha defendido este jueves, tras la junta de accionistas de la multinacional de telecomunicaciones -que tiene a Abertis como accionista de referencia con un 34% del capital-, que “Cellnex está vinculada a Cellnex y Cellnex es un proyecto independiente y sólido“.

Con estas palabras se ha referido en un encuentro con la prensa, puesto que de forma oficial durante la junta no ha querido pronunciarse sobre este asunto. Así, Reynés ha afirmado que “hablar de que el futuro de la empresa está ligado a nadie es menospreciar la capacidad de Cellnex de ser un adulto independiente”.

En este sentido, ha recordado que en la salida a bolsa de la compañía en mayo de 2015, Abertis ya dijo que “nunca sería un socio que pudiese llegar a frenar ninguna evolución o desarrollo de Cellnex”. “Así nos estamos comportando y nos comportaremos en el futuro, no nos hemos fijado ningún objetivo de desinversión ni de participación, estamos cómodos”, ha aseverado en nombre de Abertis, dejando en incógnita lo que puede suceder en el futuro, aunque ha indicado que Abertis celebra que Cellnex vaya a tener una cuenta de resultados en 2017 que será mejor que la de 2016.

Lo importante para Cellnex: la inversión

Junto con esta declaraciones de intenciones sobre los planes por separado que Cellnex lleva de Abertis, el otro anunciado importante ha sido que la empresa de telecomunicaciones dispone de más de 2.000 millones para realizar operaciones de crecimiento que le permitirán ir construyendo su proyecto internacional.

Durante su intervención en la Junta, Reynés ha asegurado que la capacidad de liquidez y tesorería de la compañía para afrontar proyectos de crecimiento es de más de 2.000 millones de euros.

El presidente también ha explicado que la compañía cuenta con una estructura de deuda “muy estable” y que los bonos corporativos de 2015 (600 millones) y 2016 (750 millones en agosto y 65 millones en diciembre) no vencen hasta 2022, 2024 y 2032, respectivamente. Así, ha señalado que el 86 % de la deuda es a tipo fijo y con un coste medio de 2,6 % a cierre de 2016.