No se necesitan más adulaciones ni adjetivos: España es una potencia en el sector turístico. Nadie tiene dudas, y nuestros país se congratula. ¿Pero se trata de un turismo rentable que ayuda al crecimiento de la economía?

Los millones que viajeros que llegan a España cada año son, sin duda, un aporte que revitalizan las arcas públicas (y privadas). Pero cada vez hay más las voces que se alzan preocupadas por la sensación de que se podría ganar mucho más con un turismo de calidad basado en ciertos ámbitos que no desemboquen en la playa y el sol.

En este sentido, The Shopping & Quality Tourism Institute, un lobby centrado en el turismo de compras tiene sus propias recetas. Lógicamente, refugiadas -en parte- en el modelo de negocio que defiende.

Haciendo sus cálculos, y sobre la base de que España es el tercer país receptor de turismo del mundo, con 75 millones de visitantes en 2016, estiman que en su gran mayoría son regionales (procedentes de la zona euro) y sólo un 12% de ellos son externos a la Unión Europea), absolutos protagonistas del turismo de calidad y de compras.

Creen que recibimos un 3-4% del gasto  mundial en turismo de calidad y shopping, frente al  20% de Inglaterra o Francia. Sin olvidar que el resto de grandes ciudades europeas también impulsan este segmento.

Por ello, y aquí es donde aportan los datos, si España lograra duplicar el número de visitantes internacionales (de países externos a la Unión Europea), de los 9 millones actuales hasta llegar a 18 millones (manteniendo constantes los procedentes de la UE en 66,6 millones), significaría para nuestro país atraer 17.000 millones de euros más y alcanzar unos ingresos por turismo de 94.625 millones de €.

Estimación de The Shopping & Quality Tourism Institute

¿Dónde hay que buscar turistas?

El gasto medio diario de cada turista procedente de países no-UE alcanzó el año pasado los  277€, más del doble de los 129€ de media global (es decir, de los visitantes que recibe España de todo el mundo).

Cabe destacar que estos 16 países representan solamente al 8,8% del total de visitantes que llegan a España(6,6 millones para un total de 75,6 millones),  pero en cambio generan el 16,3% del total de ingresos  por  turismo para nuestro país en 2016 (12.700  millones  de  €  para  un  total  de 75.600 millones), sostienen desde The Shopping & Quality Tourism Institute.

Así pues, algunos de los turistas a los que habría que presentar mejor cara serían los provenientes de Filipinas, con un gasto medio de 449€; Emiratos Árabes Unidos (392€) y Corea (377€), seguidos por japoneses, indios, israelitas, chinos, argentinos, brasileños, canadienses, saudíes, chilenos, estadounidenses, mexicanos, venezolanos y rusos. En todos los casos, el gasto medio diario de estos visitantes está muy por encima de la media global y del que realizan los ciudadanos de los  principales países emisores para España: británicos 113€, franceses 84€ y alemanes 118€.

Recetas para impulsar un turismo caro

Desde The Institute consideran que todos los actores públicos y privados vinculados al sector del turismo de compras y de calidad en España, deben unir esfuerzos para impulsarlo. De hecho, estiman que ya se ha desarrollado un intenso trabajo en este sentido, entre cuyos frutos  destaca  el incremento de alrededor del 3,5% en las ventas a turistas de países externos a la UE, según datos sobre Tax Free.

En  este sentido, existen ejemplos de iniciativas  recientes para la captación de estos viajeros, como las nuevas rutas de Iberia con China y Japón, el proyecto DIVA de la Agencia Tributaria y Aduanas Españolas, enmarcado dentro del “Plan Nacional de Turismo de Compras” del gobierno español para la devolución del IVA a turistas; las iniciativas e inversiones en países de origen de El Corte Inglés para la atracción de este tipo de turistas, que en los últimos ejercicios  ha supuesto una inversión de 20 millones de €; la implicación del sistema financiero, y en especial de CaixaBank; y las inversiones en nuestras grandes ciudades de distintas cadenas hoteleras de carácter global como Four Seasons, Mandarin Oriental y el fondo saudí Olayan Group con su entrada en el Hotel Ritz; Marriott (con proyectos de su marca W en Madrid y Marbella, que se añaden al hotel que ya posee en Barcelona) y la firma portuguesa Pestana, entre otros.