Los grandes operadores de telefonía que tienen infraestructura de red, entre muchos de sus negocios, se dedican al acceso mayorista. Es decir, alquilan sus redes para que otras empresas puedan prestar servicios. Incluso, el regulador vela porque así sea ante unos criterios que favorezcan la competencia. Y cuando eso no sucede llegan las sanciones, como la última que ha recibido Telefónica.

En concreto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha sancionado con 3 millones de euros al operador azul por el incumplimiento de las resoluciones de revisión de la Oferta de Referencia de Líneas Alquiladas Terminales de Telefónica (ORLA).

En este caso se trata de un acceso mayorista muy enfocado al ámbito empresarial. Y es que en la ORLA es donde regulan las condiciones de contratación de las líneas alquiladas de Telefónica con un ancho de banda garantizado y simétrico, sus redes troncales con el domicilio final de sus clientes empresariales o conectar las estaciones base de telefonía móvil.

Los circuitos alquilados son una infraestructura de red fundamental para que los operadores alternativos puedan ofrecer  servicios de banda ancha de alta capacidad a las empresas (grandes corporaciones, PYMES o autónomos).

El agraviado, en este caso, ha sido BT, que recibió el cobro de cuotas mensuales superiores a los precios regulados y establecidos en la ORLA para la provisión de circuitos. Bajo este contexto, la CNMC entiende que BT empeoró su situación competitiva durante el período en el que se habría estado cometiendo la infracción: entre octubre de 2015 y junio de 2016 perdió casi dos puntos porcentuales (1,8) de cuota de mercado.

No obstante, y como sucede en este tipo de situaciones, la CNMC recuerda que Telefónica podrá interponer directamente recurso contencioso-administrativo ante la Audiencia Nacional en el plazo de dos meses a partir del día siguiente al de su notificación.