El presidente de la Asociación Portuguesa de Bancos (APB), Fernando Faria de Oliveira, ha asegurado recientemente que los banqueros portugueses están “preocupadísimos” con la venta del Novo Banco al fondo estadounidense Lone Star, que, no obstante, es “el mal menor” para solucionar los problemas de la entidad.

“Nos hemos quedado preocupadísimos”, afirma Faria de Oliveira en una entrevista publicada este fin de semana por el periódico luso ‘Diário de Notícias’, donde apunta que los problemas del Novo Banco se remontan a su creación en agosto de 2014 con los activos saneados del quebrado BES.

Y es que Novo Banco fue recapitalizado entonces con 4.900 millones de euros, una cantidad que, subraya el presidente de la APB, “ya superaba lo que en términos europeos se define como límite máximo de exposición que debe haber en relación a la resolución de un banco”.

De este modo, la tercera mayor entidad de Portugal, sigue a la zaga de los ahorradores españoles, ahora con dos depósitos a corto plazo con rentabilidades muy superiores a la media. ¿Qué escenario tiene ahora con respecto a sus servicios y productos?

Las armas de Novo Banco

Novo Banco, la creación lusa que ha llevado de cabeza a Lisboa tras un primer intento fallido de venta en 2015, comercializa en España dos depósitos para nuevos clientes: un plazo fijo a cuatro meses al 1,25 % TAE y otro a seis meses al 0,60 %, ambos con el capital garantizado y disponibles desde un mínimo de 25.000 euros, según ha informado el servicio de atención al cliente de la entidad al comparador de productos de ahorro HelpMyCash.com. El importe máximo admitido en ambos productos es de dos millones de euros, aunque desde el comparador advierten que el fondo de garantía solo cubre hasta 100.000 euros por titular en cada entidad, por lo que los importes que superen dicha cantidad quedarían desprotegidos en caso de quiebra.

La liquidación de intereses es a vencimiento y la cancelación anticipada está permitida, aunque en ese caso la rentabilidad del producto será nula. Los interesados tendrán que contratar una cuenta corriente asociada libre de comisiones.

La entidad, que lleva tiempo en el terreno patrio, ya ofrecía durante la segunda mitad del pasado año una rentabilidad del 1,25 % TAE, aunque en ese momento para un plazo de siete meses.

Portugal vende Novo Banco a un fondo americano

El gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, comunicó el pasado 31 de marzo la venta de tres cuartas partes de la entidad al fondo Lone Star. El 25 % restante seguirá perteneciendo al Fondo de Resolución Bancaria luso. El acuerdo supone el compromiso por parte del fondo estadounidense de inyectar mil millones de euros en Novo Banco en dos fases: 750 en el momento en el que concluya la adquisición y los otros 250 como muy tarde dentro de tres años.

Novo Banco es el resultado de la crisis que vivió el Banco Espírito Santo y que se saldó, en 2014, con el desmembramiento en dos partes de la entidad portuguesa: el rebautizado Novo Banco, con los activos buenos del extinto BES y al que el Estado inyectó 4.900 millones de euros, y otra entidad que acumuló los activos tóxicos.

La seguridad del FGD

La incertidumbre sobre el devenir de la entidad puede suponer un obstáculo para los ahorradores. Tampoco ayudan los números rojos que se ha anotado: en 2016 Novo Banco registró pérdidas por valor de 788,3 millones de euros; eso sí, la cifra supone un descenso del 15,3 % con respecto al año anterior.

No obstante, los ahorradores cuentan con el amparo del Fondo de Garantía de Depósitos luso que, al igual que el español, cubre hasta 100.000 euros por titular en cada entidad y al que Novo Banco está adherido. En caso de quiebra, el organismo del país vecino tendría un plazo máximo de 20 días útiles para reembolsar a los afectados el importe de las cuentas y de los depósitos que se hayan visto comprometidos, con el límite anteriormente citado. Sin embargo, el FGD señala que los primeros 10.000 euros se abonarán en un máximo de siete días.