El ‘Informe Yellow: Evaluando Correos 2016’, publicado hace dos meses por el Instituto Coordenadas, evidenciaba la mala gestión de la compañía pública que se ha convertido en el operador postal menos rentable de Europa.

Al ser una empresa pública dependiente del SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), es el Ministerio de Fomento quién subvenciona sus pérdidas con dinero público. Pérdidas que ascienden a más de 930 millones de euros desde 2011, más de 50 millones sólo el año pasado.

Pero dentro de Correos, la única división a la que puede destinarse este dinero público es la unidad encargada del Servicio Postal Universal.

Desde Bruselas ya han avisado de que Correos puede no estar cumpliendo esta condición, y de que puede estar utilizando este dinero para hacer competencia desleal. Por este motivo, la compañía tiene varios expedientes abiertos de la CNMC y de la Unión Europea.

Jesús Sánchez Lambás, vicepresidente del Instituto Coordenadas, ya avisaba de que “es necesario que la institución reflexione sobre si misma porque, al final, la financiamos entre todos con nuestros impuestos”.

Las previsiones de futuro tampoco son nada alentadoras. Desde el Gobierno de Mariano Rajoy estiman que las pérdidas de este año triplicarán los 51,5 millones de 2016, alcanzando los 166 millones.

Un recorte en el presupuesto en el peor momento

Y por si todo esto fuera poco, en los Presupuestos Generales del Estado, queda recogido un recorte de 60 millones de euros, pasando de los 180 millones de 2016, a los 120 de 2017. Lo que coloca a la operadora postal y a sus más de 50.000 empleados, en una situación muy delicada.

Regino Martín Barco, secretario general de CCOO-Correos avisa de que este tijeretazo de 60 millones abre la puerta a eliminar empleo, así como a un posible apagón postal en muchos núcleos urbanos. Lo que podría llevar a Correos a la quiebra.

Los sindicatos, en respuesta a esta medida, plantean en su plan estratégico 2017-2021 que, en vez de disminuir en 60 millones el presupuesto, el gobierno debería aumentarlo en 50 millones, hasta los 230. Y han amenazado con fuertes movilizaciones si no consiguen llegar a un acuerdo.

Imagen | ‘Nacho