La actualidad que se cuenta en los medios, en ocasiones, está retroalimentada por los propios medios. Por eso, cuando un tema está cadente, todos intentan exprimirlo al máximo. Es lo que sucede desde hace unas semanas con Airbnb y Madrid.

La popular plataforma para alquiler vacacional de viviendas particulares tenía su principal pelea en Barcelona contra su alcaldesa, Ada Colau. Precisamente, la ciudad condal es el gran nicho de mercado de Airbnb en España. Existen 11.000 anfitriones activos. El pasado año, 1,25 millones de huéspedes usaron la plataforma en Barcelona, frente a los 364.000 barceloneses que usaron Airbnb para viajar.

Pero todo eso ha tornado hacia Madrid. Solo hace falta repasar un poco la hemeroteca digital, así como algunos programas de actualidad televisiva, donde se ha elevado el grito al cielo con los abusos que se producen con respecto al alquiler turístico en algunas zonas de Madrid. Añadido, también, el supuesto aumento en los precios del alquiler para el resto de pisos debido a este fenómeno.

Y para cerrar este círculo virtuoso, un dato: la ocupación en los hoteles de la Comunidad de Madrid durante Semana Santa se ha quedado un 10% por debajo de lo que esperaba el sector.

Airbnb y cía., los señalados

Lógicamente, ante el buen tiempo y unas condiciones totalmente favorables, si no se han llenado del todo los hoteles, habrá que echar la culpa a alguien. En un comunicado, desde la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) han criticado que este índice se debe mayormente al crecimiento “descontrolado” de las viviendas de alquiler de uso turístico.

Así lo ha señalado el presidente de la AEHM, Gabriel García, quien ha lamentado que los hoteles de la región no hayan podido alcanzar las expectativas que habían previsto para estos días festivos, ya que “la ocupación media ha girado en torno al 70% y 80% y tan sólo ha alcanzado el 90% en los días más fuertes”.

Explicación a la situación no ha habido, tan solo una llamada de socorro que, por otra parte, sigue sin convencer a todo el mundo.

Los inquilinos no lo tienen claro

¿Airbnb es buena o mala? ¿Se debe regular su actividad? ¿Y la de quienes usan esta plataforma? El 37% de los propietarios no considera necesaria una regulación en el alquiler en viviendas turísticas porque entienden que “todo el mundo debería poder alquilar su vivienda como le parezca”, frente a un 36% que sí apoya posibles medidas y que se controle más el mercado, según Uniplaces.

El portal web también recoge que el 27% de los encuestados afirman que no se debería multar a los propietarios turísticos porque “no hacen competencia a los establecimientos hoteleros”. “Esta situación de controversia hace que muchos propietarios se decanten por alquilar sus viviendas a medio o largo plazo, en vez de por un alquiler vacacional”, explica el consejero delegado de la compañía en España, Joaquín Mencía.

Por otro lado, el 24% de los propietarios encuestados piensa que este tipo de alquiler es más legal que el vacacional, mientras que un 14% prefiere alquileres más largos porque evitan multas.