El negocio de la comida está de moda. Si a eso sumamos la irrupción tecnológica y la capacidad de gestionar todo a través del móvil, da como resultado un puñado de emprendedores que buscan su hueco. Es el caso de ApetEat, una startup dedicada al reparto de comida a domicilio con un alto grado de especialización: menús mediterráneos para el entorno empresarial.

ApetEat surge de la mano de Pablo Samaranch y Eduardo Liviano, amigos desde la infancia que deciden poner en marcha esta nueva aventura juntos tras detectar una oportunidad de negocio cuando un familiar les pide ayuda en una empresa de envío de comida a domicilio.

De este modo, con la semilla del emprendimiento germinada, la compañía nace en noviembre de 2015, tras varios meses de desarrollo de negocio y una inversión inicial de los propios socios fundadores de 50.000 euros, así como una primera ronda de 78.000€ a través de ‘Friends, Family and Fools’. En septiembre de 2016, ApetEat recibe 60.000 euros a través de ENISA jóvenes emprendedores y en enero de 2017 cierra una ronda de financiación de 200.000 euros participada por un grupo de inversores privados.

Todo lo demás es camino que falta por recorrer. Para conocer algo más sobre la empresa charlamos con el CEO de ApetEat, Pablo Samaranch, que nos destripa algunas curiosidades de la startup.

¿Por qué ApetEat se ha especializado en el nicho de empresas y oficinas?

Antes de poner en marcha ApetEat, estuve ayudando a un familiar con un negocio que tiene en Barcelona dedicado a la comida para empresas. Trabajar en ese proyecto me hizo ver el gran potencial que tenía este mercado y tras analizar la situación en Madrid vi que no había un actor fuertemente especializado en este público por lo que había una oportunidad de negocio clara. De ahí que le propusiera a mi compañero de aventuras, Eduardo Liviano, lanzarnos y poner en marcha ApetEat.

¿Significa que este tipo de cliente es más fiel una vez que se hace usuario? ¿O es por diferenciarse de la competencia?

Si hacemos caso a las estadísticas, 5 de cada 8 interacciones con la comida se realizan en horario laboral. Esto convierte a la oficina en uno de los comedores que más frecuentamos a diario y que sea el público de empresa un gran mercado que podemos abarcar. Como bien dices el público de empresa es mucho más fiel, pues al fin y al cabo tenemos que comer a diario y recurrir a las máquinas de vending no es lo más adecuado para nuestra alimentación. Dicho esto, nuestra propuesta de valor va dirigida a aquellas personas que a diario necesitan comer bien y no tienen alternativas en su entorno laboral. Actualmente, tenemos una tasa de repetición del 60% por lo que podemos decir que efectivamente la base de nuestro modelo se basa en la recurrencia frente a los momentos de ocio que son mucho más ocasionales a los que van dirigidos otros actores del sector.

Sobre la competencia, teniendo en cuenta que hay varios actores ya reconocidos en el mercado, y con gran cuota de mercado, ¿cómo se pelea contra ellos?

En nuestro sector, el almuerzo en la oficina, no hay ningún actor con una cuota de mercado superior al 2%. Es un mercado atomizado en el cual existe una gran oportunidad de conceptualizar una propuesta sana, eficiente, divertida y comprometida.

¿La clave solo es la especialización en el menú ofertado?

Peleamos con un producto de calidad, una gran variedad y un precio asequible para poder permitírtelo a diario. Actualmente contamos con una carta propia de 50 platos de comida mediterránea que vamos rotando semanalmente y cada martes añadimos nuevas referencias, así los clientes no se cansan nunca y pueden confeccionar su menú como quieran o, si lo prefieren, pedir a la carta.

Por otro lado, nos especializamos en el servicio y eliminamos las barreras para dar mayor libertad a los usuarios. Es decir, en ApetEat no hay pedido mínimo ni coste de entrega y tampoco es necesaria la planificación previa. En nuestro caso se puede elegir como en un restaurante entre los distintos tipos de menú que tenemos o a la carta cualquiera de los 50 platos que ofrecemos y hacer su pedido a diario hasta las 11:30h de la mañana y recibirlo entre las 12 y las 14h del mismo día.

Y por último, basamos nuestra propuesta en el compromiso con el medio ambiente, pues la mayoría de nuestros envases, cubiertos y servilletass son biodegradables y compostables; y con la sociedad, pues colaboramos con la Fundación RAIS donando el excedente de comida semanalmente, y la Fundación Salto, empleando a personas con discapacidades psíquicas.

¿Las comidas quién las hace? ¿Hay un único restaurante que trabaja para ApetEat? ¿Es propio? ¿Asociado?

ApetEat externaliza su cocina con un obrador familiar semiprofesional que cocina en exclusiva para nosotros, nos permite crear platos y apuesta con nosotros para seguir creciendo, por lo que al final son parte también del equipo aunque la cocina no esté en nuestras instalaciones. Los platos son diseñados por chefs profesionales y nuestra nutricionista, son cocinados por personas y enviados a ApetEat quien los recepciona, manipula y distribuye.

¿Cuáles son los objetivos para el futuro? ¿Abrir el negocio a todo tipo de usuarios? ¿O por el contrario centrar más el servicio a empresas?

Podemos decir que tenemos unos objetivos muy ambiciosos a la vez que realistas. En primer lugar, y más a corto plazo, está nuestra consolidación en Madrid, queremos finalizar el 2017 ofreciendo servicio a toda la Comunidad y colocarnos como actor de referencia superando la barrera de los 8.000 pedidos mensuales y poder afrontar así nuestra expansión a otras ciudades españolas en 2018 y abrir nuevas líneas de negocios siempre focalizadas al mundo empresas con servicios de catering, desayunos, eventos, etc. El objetivo que todo emprendedor quiere alcanzar cuando monta su startup es la internacionalización, y nosotros esperamos afrontar ese reto en 2019.

Después de un año (y pico) operando, ¿los ratios de rentabilidad e ingresos son los esperados?

Realmente ApetEat se lanzó como servicio al público en Mayo de 2016 (se fundó como S.L en Noviembre de 2015) por lo que aún no hemos hecho ni un año. Al igual que cualquier startup que se acabe de lanzar con tan poco tiempo, no contamos con los mejores datos pero porque hemos hecho una gran inversión incial en estrategia de promos y precios agresivos para darnos a conocer. Aún y con esto, los números salen. Actualmente estamos gestionando de media unos 2.000 pedidos mensuales y estamos poco a poco abriendo nuevos códigos postales en los que se encuentran importantes núcleos empresariales.

Actualmente, con una muestra tan corta y siendo aún muy jóvenes, tenemos un margen por menú interesante que se verá incrementado con las estrategias a implementar en el 2017. La recurrencia media es alta y el coste de adquisición asumible aún y habiendo captado sólo con flyers. Todos estos números están mejorando y acabaremos el 2017 dónde queremos estar. El modelo promete, ahora hay que ejecutar con éxito.