Cambiamos de trimestre, empezamos uno nuevo donde tradicionalmente es uno de los mejores del año aunque no nos podemos olvidar del dicho “sell in may and go away”.

La pregunta, lógicamente, que nos ronda en la cabeza es si este trimestre que iniciamos será igual de bueno que el anterior o por el contrario podremos entrar en una fase correctiva de mayor calado.

Cierto es que el trimestre que terminamos ha sido realmente positivo y que llevábamos mucho tiempo sin vivir un trimestre ni siquiera parecido en lo que a revalorización de nuestro mercado se refiere. Pero lo cierto es que no hemos comenzado con buen pie el segundo trimestre y que las sombra del mercado americano es alargada.

No podemos olvidarnos de que mientras estamos disfrutando de rentabilidades de dobles dígitos, cosechados durante el trimestre pasado, también estamos mirando de reojo constantemente al mercado americano. Y es que lo que pasa al otro lado del charco es importantísimo para el futuro potencial de nuestro mercado, ya que una corrección de Wall Street no sabemos hasta qué punto podríamos campearla, pues cuando Estados Unidos corrige Europa hace lo mismo, eso hasta el momento suele ser una obviedad.

El paradigma que nos presenta a estas alturas de año, como todos los trimestres, es si la corrección que muchos inversores y casas de análisis llevan bastante tiempo esperando, finalmente se va a producir.

Mientras tanto el comienzo del trimestre no ha sido bueno, pero viniendo de uno tan sumamente positivo puede parecer hasta razonable, sin tener que pensar en causas de efecto mayores a una simple corrección sana para seguir subiendo.

Con esta incertidumbre podemos afirmar que estamos ante un futuro cercano incierto donde no sabemos si mañana nos levantaremos con un anticiclón o por el contrario tendremos una borrasca que desencadene la tormenta perfecta.

Daniel García, analista de XTB