El fabricante de componentes de automóvil Gestamp no ha logrado convencer al mercado en su estreno bursátil al caer un 4,46 % al cierre, de manera que el precio al término de su primera jornada ha sido de 5,35 euros, frente al inicial de 5,60 euros al que fueron colocados sus títulos.

Las acciones marcaron un primer precio de 5,57 euros, un 0,54 % inferior al de colocación de la compañía, que ha llegado a marcar un máximo de 5,58 euros y un mínimo de 5,11 euros. En la sesión de este viernes se han negociado acciones de la empresa por valor de 587,72 millones de euros.

Gestamp, la tercera compañía que debuta este año en la Bolsa española, partía de una valoración inicial de 3.223 millones de euros, pero tras la sesión de hoy su capitalización bursátil se ha quedado en 3.079 millones.

El inicio no es lo importante

El presidente y consejero delegado de Gestamp, Francisco Riberas, ha restado importancia a la caída de las acciones al marcar su primer precio porque “lo importante” era asegurar la colocación y salir a Bolsa.

Antes del tradicional toque de campana, en una entrevista con Efe, Riberas había explicado que la previsión de la compañía es que su facturación siga creciendo a niveles del 10 % tras su salto al parqué madrileño.

Ha señalado que es “un paso muy importante en la historia de un grupo familiar que lleva más de 20 años trabajando y que ahora, al pasar a ser una empresa pública, cambia de naturaleza y aumenta completamente su proyección social”.

Asimismo, ha destacado que salen a Bolsa para consolidar un proyecto a largo plazo, “pero con el compromiso de la familia a todos los niveles para los próximos años”, que seguirá siendo el accionista mayoritario de la empresa, ya que, después de este proceso, tendrán el 55 % del capital.

A los posibles inversores les ha pedido que crean en la empresa como lo han hecho a lo largo de estos 20 años, “ya que se trata de un grupo que ha sido capaz de crecer en un entorno como es el mercado del automóvil, que no lo ha hecho mucho en los últimos 15 o 20 años”.

Sobre el endeudamiento de la compañía, ha asegurado que “no es ningún problema” ya que Gestamp “ha sido capaz de crecer a unas tasas muy fuertes manteniendo un endeudamiento controlado”.

Respecto al precio de salida, ha dicho que la empresa se ha querido asegurar un “éxito” de colocación y garantizar un buen comportamiento de la acción.

Preguntado por la compra de Opel por parte del grupo francés PSA, ha asegurado que no impactará en la compañía y que, en todo caso, será “positivo”.

Esta adquisición, ha reconocido, permitirá a estos dos fabricantes realizar sinergias en el campo de los sistemas de conectividad de los vehículos y en el ámbito del coche eléctrico, además de desarrollar plataformas comunes para ser más eficientes, algo que beneficia a Gestamp.