El Ejecutivo español liderado por Mariano Rajoy ya ha presentado los detalles del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2017. Y a uno de los sectores más importantes del país, el turismo, se destinarán 319 millones de euros al programa de coordinación y promoción del turismo durante este año. Esto supone menos que el año pasado, concretamente un 3,1% menos con respecto a los 329,26 millones de 2016.

El Ejecutivo considera el turismo estratégico para la economía española. Sin embargo, el turismo no deja de ser un sector al que históricamente se le presta menor atención. Muchas veces porque España como destino se vende solo. Otras porque los confitos en el Mediterráneo nos nutren de turistas prestados y no hace falta más promoción. Y otras, simplemente porque la situación económica no ayuda a incrementar los recursos.

España es el primer destino vacacional del mundo y el tercer país en ingresos por turismo internacional. Y en número de llegadas de turistas internacionales. De hecho, año tras año el país bate el récord de turistas. En 2016 75,3 millones de extranjeros viajaron a España, 7,2 millones más que el año anterior.

Además, no solo es importante por el número de viajeros, sino por el gasto y el efecto multiplicador que tiene en la economía española. Es una actividad turística clave para la economía de nuestro país. Supone más de un 11% del PIB y aporta alrededor del 13% del empleo.

Con estos datos, lo lógico sería incrementar recursos para resolver algunos problemas. Entre ellos, destacan la desestacionalización, la reconversión de destinos maduros y promoción de otros como turismo sostenible, accesible y de calidad.

Resulta curioso que en el año del mejor dato turístico del país, sea también en el que caigan los presupuestos. Sin embargo, en años anteriores el aumento ha sido muy leve. En los PGE de 2016 se destinó 329,26 millones de euros, un 1,9% más que en 2015. Año en el que se consignaron 323,02 millones de euros, un 2,8% más con respecto a los 313,96 millones de euros presupuestados para 2014.

En busca de un Ministerio propio

A todo ello se suma una de las reivindicaciones del sector: la creación de un Ministerio de Turismo único. Es decir, un Ministerio que no aglutine todos aquellos sectores con los que no se sepa muy bien que hacer. En la última formación de Gobierno volvió a cambiar de nombre. De Ministerio de Industria, Energía y Turismo a Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.

No obstante, este hecho se ha repetido a lo largo de la Democracia. Y más tras suprimir el famoso Ministerio de Información y Turismo, liderado por Manuel Fraga. Entre 1977 y 2016 ha estado acompañado por Comercio, Industria, Transportes y Energía. De hecho, entre 1996 y 2004, las competencias turísticas estaban dentro de Economía.