El negocio de la televisión está siendo un dolor de cabeza para los operadores de telefonía. En primer lugar tuvieron que pelear (y sacar la chequera) para obtener los derechos de emisión del fútbol. Luego llegó la lucha por ofrecer series de calidad. Y tras ese viaje, resulta que no acaban de salir las cuentas. Así lo pueden comprobar Orange y Vodafone.

En concreto, los dos máximos rivales de Movistar vieron el año pasado como sus ingresos por el negocio de la televisión sufrían un curioso retroceso a la vez que seguían ganando clientes. Los datos que ofrece la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) son reveladores.

En el tercer trimestre de 2016, Vodafone sumaba 86.518 nuevos abonados a su servicio de televisión de pago. Sin embargo, sus ingresos pasaban de 44,12 millones de euros en el segundo trimestre del año, a 42,54 millones en ese tercer trimestre.

Fuente | CNMC

Lo mismo sucedía con Orange. Ganaba 76.300 clientes al cierre de septiembre, pero sus ingresos bajaban de los 12,58 millones de euros a los 11,39 millones.

Fuente | CNMC

El único que no ha corrido esta suerte ha sido Movistar, que de hecho perdió algunos abonados en su negocio de TV, pero sin embargo consiguió que fueran más efectivos a la hora de pasar por caja.

Orange y Vodafone ante su dilema

Pese a que la explicación para esta bajada de ingresos que han sufrido Orange y Vodafone en el tercer trimestre de 2016 no es sencilla, todo hace indicar que las promociones y ofertas lanzadas al mercado fueron el problema.

Es decir, el pasado mes de septiembre los dos competidores directos de Movistar se lanzaron, otro año más, a la caza y captura de abonados. Para ello no dudaron en lanzar promociones asociadas al fútbol con un precio muy bajo, casi tanto o más que las de 2015.

Esto, lógicamente, se traduce en un aumento considerable de abonados, como se puede ver en los datos ofrecidos por la CNMC. Pero a su vez llegan con facturas bajas debido a esas promociones que, de una u otra manera, consiguen mantener, al menos por un tiempo. Algo que ha dejado de lado Movistar que ha “metido” la televisión de manera obligatoria a todos sus clientes.

A buen seguro que los datos del cuarto trimestre volverán a suponer un aumento de los ingresos para Orange y Vodafone. Pero de nuevo llegará el mes de septiembre y, esta vez, habrá que ver si bajan tanto los precios con agresivas promociones.