Cada vez más podemos ver cómo los ETFs empiezan a gozar de una mayor aceptación por parte de los inversores. Aunque este interés está creciendo en los últimos años, podemos afirmar que estos productos no son algo nuevo sino que al ser cada vez más populares es lógico que la visibilidad de la que gozan últimamente sea mayor.

La flexibilidad que aportan los ETFs a los inversores es un detonante para que cada vez existan más y se puedan trabajar ETFs con una mayor diversidad y especialidad en el sector y el complejo que abarcan estos productos.

Sin ninguna duda es un producto que ayuda en gran medida a flexibilizar la operativa de un inversor retail con un carácter quizás algo más defensivo, pues aunque el ETF este concentrado en un mercado concreto, es posible que exista un apalancamiento aunque sea muy pequeño y eso siempre es para valorar.

Es posible también para aquellos inversores que quieran posicionarse a la baja o cortos en el mercado a poder hacerlo sin ningún tipo de complejidad. Estos es importante ya que aparte de poder especular directamente a la baja por timing de mercado o en momentos en los que el mercado se desploma o está llegando a zona de techos, podemos cubrir carteras en momentos difíciles para nuestras inversiones.

Otra posibilidad, pero no por ello menos importante, es la capacidad que tienen estos productos para poder hacer operaciones de relativos; es decir poder posicionarse largos o alcistas en un ETF concreto y corto o bajista en otro que puedan tener cierto parecido o correlación.

La conclusión es que el ETF es un producto muy completo, flexible y cada vez más popular con lo que no nos extraña que cada vez sea más operados por parte de la mayoría de los inversores.

Daniel García, analista de XTB

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