En lo que va de año, los tres grandes operadores de telefonía han retocado todas sus tarifas convergentes y móviles. Esto siempre ha supuesto un aumento de los precios. Y al parecer, todo indica que no serán los últimos. En breve puede haber nuevas subidas.

Hasta ahora todos los aumentos de precio estaban justificados en que los usuarios quieren más servicios. Bajo este motivo, las diferentes compañías de telefónica incrementaban los megas para navegar por internet, o añadían canales de televisión a la oferta convergente de fijo y móvil, y ya tenían la justificación. Ahora el motivo será el final de roaming, que era el sobrecoste que se pagaba cuando se viajaba fuera de España.

En concreto, la nueva regulación sobre el roaming aprobada por la Unión Europea, podría provocar “una transferencia de renta de pobres a ricos”, ya que puede conllevar una subida de tarifas nacionales que compense el coste que tendrá este servicio para los operadores, según un informe de Altran España.

El informe ‘Zero Roaming. A pitfall of European regulation’ señala que una de las principales consecuencias de la iniciativa RLAH (Roaming like at home) explica que los operadores “pueden verse forzados” a incrementar las tarifas domésticas en caso de que los costes reales de operación de red sean superiores al precio fijado en la regulación.

En este nuevo entorno, los usuarios que viajan con mayor frecuencia al extranjero pagarán menos durante sus viajes a costa de los que no lo hacen, que suelen ser los usuarios con menor poder adquisitivo, quienes pagarán más por el aumento de las tarifas domésticas.

Asimismo, el informe elaborado por Altran España alerta de la posibilidad de que ciertos operadores busquen “estrategias alegales” para minimizar el impacto o sacar provecho de la regulación.

Además, señala que la potencial dificultad para monitorizar la cláusula de ‘uso razonable’ podría favorecer el fraude en las telecomunicaciones con los llamados “falsos itinerantes”, aquellos que contraten las tarifas en un país de Europa en el que el coste tarifario sea más bajo, pero utilicen los servicios en España.

Por otro lado, el estudio remarca que la nueva normativa no ha considerado de la manera adecuada la estacionalidad, ya que las redes móviles de las poblaciones con alta capacidad turística tienen que ser diseñadas y dotadas de capacidad para dar servicio durante unos meses a una población flotante, varias veces superior a la autóctona.

“De esta manera, cuando los turistas se van, las redes quedan infrautilizadas durante gran parte del año, generando una infraestructura sobredimensionada que no genera ingresos a los operadores”, concluye.