El 30 de marzo de 2016 Uber cumple un año desde que volvió a España con UberX, la alternativa de movilidad de Uber operada por conductores profesionales. Un año después, la plataforma se ha intentado adaptar a la normativa, aunque no ha estado exenta de polémicas, especialmente con los taxistas. Su primer año, con sus 12 meses repletos de actualidad, se puede resumir en estas 12 claves:

Marzo de 2016: Uber anuncia su regreso tras ser suspendida en España desde 2014 por competencia desleal al taxi. Para ello, cambia su modelo productivo para comenzar a trabajar solo con conductores profesionales (autónomos o empresas). Además, estos están ya en posesión de licencias VTC (una autorización para vehículos con conductor).

Abril de 2016: La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) le hace un guiño a Uber tras su regreso. El organismo decide interponer un recurso contencioso administrativo contra las barreras establecidas en la normativa de vehículos de alquiler, las mismas que acabaron echando a la plataforma.

Mayo 2016: Uber se convierte en una empresa más en la que las puertas giratorias siguen funcionando. El exdiputado y exsenador del PP, Ildefonso Pastor, ficha por la compañía estadounidense como responsable de las relaciones institucionales.

Junio de 2016: La Comisión Europea se pone del lado de la economía colaborativa y contra taxistas y hoteleros. En un informe que publica en junio se posiciona claramente a favor de impulsar plataformas como Uber, Airbnb o Blablacar. “Las prohibiciones de este tipo de actividades deben ser solo una medida de último recurso”, asegura la UE en dicho informe.

Julio de 2016: La competencia se hace más fuerte para plantar cara a Uber. Las plataformas para pedir taxi Mytaxi y Hailo se unen para crear la mayor plataforma de taxis de Europa.

Agosto de 2016: La rentabilidad de la compañía queda en entredicho. La empresa de transporte en coches con chófer pierde al menos 1.125 millones de euros en el primer semestre del año. La mayor parte se debe a su política de ofrecer incentivos a sus conductores.

Septiembre de 2016: Tras el fracaso de sus pruebas con coches autónomos, Uber se centra en el mercado eléctrico. La compañía anuncia su apuesta por el primer servicio comercial con coches 100% eléctricos en España, concretamente en Madrid.

Octubre de 2016: La lucha de los taxistas españoles contra Uber continúa, y en esta ocasión, fuera de nuestras fronteras. En octubre cientos de taxistas portugueses inician una marcha contra la anunciada legalización de Uber. Y los taxistas españoles se unieron a ellos. Y mientras en Madrid, la plataforma anuncia otro lanzamiento. En esta ocasión, sería el de su servicio de chóferes para empresas, bajo el nombre de Uber Empresas.

Noviembre de 2016: La Comisión Europea le da un palo a Uber y se posiciona del lado de los taxistas. El organismo defiende que la actividad de Uber en España no se limita a la ofrecer un servicio que pone en contacto a conductores y clientes por medio de una plataforma digital, por lo que no descarta exigir una autorización previa.

Diciembre de 2016: La empresa registra pérdidas de 771 millones de euros en el tercer trimestre. La guerra de precios y las inversiones en el coche autónomo están detrás de ellas. Su rentabilidad sigue en duda.

Enero de 2017: Uber se lanza a por el mercado de la comida en Madrid con Uber Eats. Se trata de una aplicación para encargar pedidos a restaurantes y recibirlos a domicilio. La aplicación permitirá elegir los platos de más de 200 establecimientos a través de un dispositivo. Pero su estrategia de expansión no se queda ahí. También pone en marcha de una web, para explorar el interés de posibles nuevos socios-conductores e inversores.

Febrero de 2017: La empresa se plantea dar el salto a Barcelona con chóferes profesionales. Pero de momento, fracasa en el intento.

Marzo de 2017: El pasado 13 de maro, Uber se registraba como grupo de presión en España a través de Uber Systems SL. Todo ello en plena guerra con el taxi, que a pesar de todo continúa manifestándose en contra de la plataforma.

En realidad, poco ha cambiado la situación. Tras doces meses de nuevo en España, las polémicas siguen persiguiendo a Uber, ya sea desde el sector del taxi como desde los organismos. Al final, las dudas sobre la economía colaborativa y la regulación de las mismas sigue siendo un dolor de cabeza. Y más para los que sufren sus efectos desde la competencia. Lo que sí que está claro, es que Uber seguirá dando mucho de que hablar. Y más en la rutina de cualquier taxista.