Las Islas Baleares han sido desde siempre uno de los destinos estrella de la compañía aérea Airberlin desde que el 28 de abril de 1979 despegara su primer vuelo, con un Boeing 707, desde el aeropuerto de Berlín-Tegel con destino Palma de Mallorca. Sin embargo, mucho ha llovido desde entonces y bastante en contra de la aerolínea alemana.

La compañía sigue cediendo terreno y, en esta ocasión, pasa el testigo de este destino a la compañía Niki –de la que tiene parte del accionariado–. A partir de este domingo ya ha asumido todos los vuelos de Airberlin desde y hacia Mallorca, Canarias, Alicante y Málaga. Niki operará este verano más de 500 vuelos semanales.

Esta es otra de las repentinas decisiones de la aerolínea en busca de salvar el negocio. Y más teniendo en cuenta que fue la única en perder pasajeros el pasado año en Mallorca. De los 5,4 millones que registró en 2015 a los 4,77 millones del último ejercicio, un 12% menos (630.000).

Conscientes de la situación,  necesitan tirar de Niki para dejar de perder pasajeros. “Ninguna otra aerolínea ha contribuido tanto al desarrollo y al crecimiento del turismo en Mallorca como Airberlin. Por eso, para nosotros es especialmente importante pasar el testigo”, ha afirmado el director comercial de la aerolínea Götz Ahmelmann.

Airbelin: En busca de la salvación

En los últimos años, la mala gestión de Airberlin ha sido uno de los causantes de los números rojos registrados. De hecho, se ha viso obligada a llegar a alcanzar un acuerdo hasta con su competencia más directa.

A finales de año, Lufthansa anunciaba un acuerdo con Etihad Airways. El grupo de esta última, Etihad Aviation Group, posee indirectamente una participación del 29% de Airberlin. Con este acuerdo, Eurowings, la aerolínea low cost de Lufthansa, ha alquilado 33 aviones; y Austrian Airlines, una aerolínea del grupo Lufthansa, se hará cargo de cinco aviones.

A ello hay que sumar el hecho de que la competencia es muy fuerte frente a las low cost como Ryanair. Pero también lo es para luchar contra las compañías del Golfo (Emirates, Qatar y Etihad) y Turkish Airlines. También se suma la mala imagen provocada por la muerte de varias mascotas que transportaba en sus aviones.

En definitiva, todo ello está provocando que Airberlin se vea abocada a firmar acuerdos para no seguir cosechando pérdidas. Y, en última instancia, a ceder terreno y poder dentro de su propio accionariado a favor de otras compañías aéreas.