Después de un año de parálisis política, donde los gobernantes españoles no se pusieron de acuerdo para formar Gobierno, poco a poco vuelve la normalidad. Aunque de manera mucho más lenta de lo esperado. Al menos así lo han señalado desde Toshiba durante la presentación de su nueva gama de productos para el segmento de empresas.

Al margen de los problemas nucleares y de otra índole que presenta la matriz japonesa, Toshiba España quiere centrarse en su negocio actual en España: vender ordenadores (lo más ligeros posible) al segmento empresarial y la administración pública. Pero la tarea no está siendo sencilla.

Durante un encuentro con la prensa para presentar sus novedades en el mercado, el director general de la firma en España, Emilio Dumas, ha manifestado que, por el momento, tanto el Gobierno central como las administraciones locales están siendo muy reacias a la hora de sacar concursos públicos para la adquisición de nuevos equipos. En parte, señalan, se debe a que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) están sin aprobar y, por lo tanto, es como si todavía no tuvieran el dinero disponible para las compras. Aseguran que piden información, se interesan, pero de momento no se están llevando a cabo las compras.

Lo mismo sucede en el caso de los gobiernos regionales, donde todavía hay muchos presupuestos congelados y, de este modo, tampoco se ha reactivado la renovación o compra de equipos. Así pues, el mantra de que todo había vuelto a la normalidad queda en entredicho al ver la actividad de las empresas que trabajan con la Administración.

Toshiba no bajará sus precios

Precisamente sobre la venta a la Administración, en relación con su competencia, se ha referido Emilio Dumas a SABEMOS. Es consciente de que, por ejemplo, Lenovo y HP ahora mismo están vendiendo productos a un precio más bajo que los que pone en el mercado Toshiba.

La calidad y prestaciones, lógicamente, también son distintas. Dumas, en este sentido, es consciente de que algunos gobiernos públicos pueden preferir apostar por equipos más baratos, pero asegura que a la larga termina saliendo más caro. En este sentido es claro en su estrategia, ellos quieren diferenciarse por el producto y, de paso, obtener una mayor rentabilidad.

Lo mismo sucede con el nicho empresarial. Desde Toshiba son conscientes de que no pueden competir por precio con sus rivales, dado que sus equipos apuestan por otro tipo de parámetros. De ahí que su cuota de mercado, entre el 15-20% en el conjunto de las distintas gamas, vaya ser estable para el resto del año sin pretensiones de que crezca.

En este sentido, Dumas asegura que la preocupación de los inversores y accionistas es aumentar la rentabilidad, cosa que están llevando a cabo, afirma, y dejar que los demás se peleen por la cuota de mercado y el volumen de ventas. Así, durante la presentación, desde Toshiba han contado que -en estos momentos- hay importantes contratos por firmar con empresas financieras y del sector legal.

Los productos que buscan su hueco

En cuanto al cacharreo propiamente dicho, Toshiba ha anunciado la ampliación de su gama de portátiles ultraligeros de gama alta con el lanzamiento de la nueva Serie X, compuesta por tres nuevos modelos: el convertible 2 en 1 Portégé X20W-D y los nuevos Portégé X30 y Tecra X40.

Los nuevos equipos cuentan con múltiples capas de seguridad para garantizar la máxima protección para la información sensible. Entre ellas, destacan las tecnologías biométricas y de reconocimiento facial, como el Touchpad con sensor de huellas dactilares SecurePad, así como las cámaras IR para identificación facial, compatibles con los sistemas de autenticación de Intel y Windows Hello, para personalizar el registro del usuario de forma rápida, segura y sin contraseña.