La dura competencia de aerolíneas como Ryanair o Air Nostrum en las rutas hacia y desde Portugal, o los malos resultados de años atrás, han provocado que la aerolínea portuguesa TAP haga frente a todo ello con una agresiva estrategia comercial y con la inversión de 70 millones para renovar su flota.

El plan de renovación incluye la mejora del producto a los pasajeros en sus dos configuraciones de cabina (economy class y executive class). Con la renovación de estos aviones, TAP mejora su oferta a los pasajeros de todas sus clases, alineando la imagen de todas sus cabinas con la de los nuevos A330neo, que estrenará el próximo año.

Este plan se anunció en 2015 con un contrato para la renovación de la flota con Airbus, que incluía un pedido de 14 unidades del A330-900neo, pedido valorado en 3.727 millones de euros.

En este mismo año es cuando TAP registró unas pérdidas de 99 millones de euros, mientras que en 2014 fueron de 85 millones de euros de pérdidas, con una deuda de 1.062 millones de euros. El año 2015 también sería importante para la compañía porque el Estado vendería una parte de la misma al consorcio encabezado por el empresario brasileño David Neeleman, dueño de las línea aéreas Azul, siendo la última aerolínea europea con el 100% de capital en manos públicas.

En la actualidad, el Estado portugués tiene el 50% de TAP, después de que el Gobierno socialista revirtiera la privatización llevada a cabo por el anterior Ejecutivo. El consorcio Gateway, integrado por el empresario portugués Humberto Pedrosa y David Neeleman tiene una participación del 45%, mientras que el 5% restante es de los trabajadores del grupo.

TAP va hacia un modelo más ‘low cost’

Además de cambios en el accionariado y de invertir en flota, TAP lanzó el pasado año una estrategia comercial para ofrecer tarifas más competitivas ante la fuerte competencia de las aerolíneas low cost en sus destinos en Europa y el norte de África (Argelia y Marruecos), con una reducción media del 34% en las más económicas.

Vuelos a París y a Roma por 55 euros ofertados desde Vigo con el mismo enlace en Lisboa fueron algunas de las ofertas de TAP para luchar contra Air Nostrum desde el aeropuerto de Peinador. Mientras que en su propia casa, su rival es Ryanair, que esta temporada de invierno 2017-18 cuenta con 42 rutas en el aeropuerto de Oporto.

Los primeros resultados de esta estrategia ya se están dejando notar. En 2016 consiguió beneficios de 34 millones de euros tras las pérdidas de 99 millones de euros el ejercicio 2015 y con la renovación de flota se espera que la aerolínea siga en esta línea o, al menos, pueda defender con mejores armas el mercado portugués.